





























Hadeeth Cards
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De Ibn Masud, Al-lah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: “Aquél a quien le sobrevino una necesidad acuciante y buscó ayuda en la gente, no consiguió satisfacer su necesidad porque se confió a ellos. En cambio, quien buscó la ayuda de Al-lah y se confió a Él, Al-lah corrió hacia él con la provisión rápidamente o en un plazo determinado.” Lo relataron Abu Daud y At Tirmidi.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadIbn Masud, Al-lah esté complacido con él, informa que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Aquél a quien le sobrevino una necesidad", es decir una pobreza, "y buscó ayuda en la gente" esto es exponer su necesidad a la gente y pedir de ellos sacarlo de su situación sin encomendarse a Al-lah, la consecuencia de ello "no consiguió satisfacer su necesidad" es decir no será cubierta su necesidad y cada vez que la gente le ayuda, le cae otra dificultad más fuerte que la primera. En cambio, quien buscó la ayuda de Al-lah y se confió a Él, Al-lah corrió hacia él con la provisión rápidamente dandole bienes en este vida o en un plazo determinado, es decir en la Otra Vida.”
Al Bara' ibn 'Azib —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Cuando el musulmán sea cuestionado en la tumba, testificará que no hay más divinidad que Al-lah y que Muhammad es el Mensajero de Al-lah». Este es el significado de Sus palabras: {Al-lah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra} [Corán, 14:27].
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl musulmán creyente será cuestionado en la tumba por los ángeles asignados para ello, Munkar y Nakir, cuyos nombres aparecen en varios hadices. Entonces testificará que no hay más divinidad que Al-lah y que Muhammad es el Mensajero de Al-lah. El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo que ese es el significado de «bi-l qauli-z-zabit» (la palabra firme) de la aleya: {Al-lah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra} [Corán, 14:27].
Ibn 'Umar —que Al-lah esté complacido con ambos— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Se me ha ordenado combatir a la gente (idólatra) hasta que atestigüen que no hay más divinidad que Al-lah y que Muhammad es el Mensajero de Al-lah, cumplan con el rezo y entreguen el azaque. Si lo hacen, protegerán de mí sus vidas y sus bienes, excepto por el derecho del islam; y Al-lah los juzgará».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que Al-lah le ha ordenado combatir a los idólatras hasta que atestigüen que no hay ninguna divinidad verdadera que merezca ser adorada salvo Al-lah, sin asociados, y que Muhammad —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— es Su profeta y obren según dicho testimonio mediante la observancia de las cinco oraciones diarias y la entrega del azaque obligatorio a quienes lo merecen. Si cumplen con ello, el islam protegerá sus vidas y sus bienes, pues no estará permitido matarlos salvo si cometen un crimen o delito por el cual merezcan la pena de muerte según las leyes islámicas. Posteriormente, el Día de la Resurrección, Al-lah se encargará de juzgarlos, pues Él conoce lo que ocultan en su interior.
Ibn 'Abbás —que Al-lah esté complacido con ambos— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Al-lah ha perdonado para mí lo que mi nación cometa por error, olvido o coacción».
Registrado por Ibn Mayah, Al-Baihaqi y otrosEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que Al-lah ha perdonado a su nación lo que cometa en tres situaciones: primero, lo que realice por error; es decir de forma involuntaria. Esto alude a cuando alguien pretende una acción y el resultado es algo distinto a su objetivo. Segundo, lo que haga por olvido; es decir, cuando el musulmán tiene algo presente en su mente pero no lo recuerda al actuar. En este caso tampoco incurre en pecado. Tercero, lo que realiza por coacción. Si un siervo se ve forzado a realizar algo que no quiere hacer, pero no puede evitarlo, entonces no incurre en pecado ni se le atribuye culpa alguna. Cabe notar que el hadiz se centra en la relación entre el siervo y su Señor respecto a lo prohibido. Olvidar cumplir un mandato no libera de responsabilidad; y si de su acción resulta un daño a otra persona, se mantiene el derecho del afectado. Por ejemplo, quien mata por accidente debe pagar la indemnización (o «diyah»), o quien daña un coche por negligencia debe pagar el daño causado.
De 'Aisha, que Al-lah esté complacido con ella: "Murió el Mensajero de Al-lah, que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él, y en su casa no había algo que se pudiera comer a no ser por una porción de cebada en un estante mío.Así que comí de ella hasta que duró mucho,entonces, conté cuánto quedaba y se terminó".
Registrado por Al-Bujari y MuslimAisha, Al-lah esté complacido con ella, narra que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, murió y en su casa no había algo que se pudiera comer a no ser por una porción de cebada. Así que comió de ello hasta que duró mucho, entonces, contó cuánto quedaba y se terminó, esto es una prueba de la continuación de sus bendiciones, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, bendiciendo la poca comida que tenía sin contarla ya que esto refleja la confianza que tenmos hacia Al-lah. No obstante, pesar y contar al momento de realizar las compras es algo necesario porque está relacionado con los derechos del comprador y el vendedor, en cambio pesar al momento de dar caridad no es recomendable.
De Ibn Úmar, Al-lah esté complacido de los dos, que oyó decir al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: “El Día del Juicio el creyente será llevado junto a su Señor, de tal forma que lo cubrirá con Su misericordia. Y le reafirmará en el reconocimiento de sus faltas diciéndole: ‘¿Conoces esta falta? Y ¿conoces esta otra falta?’ Y dirá: ‘Señor, la reconozco.’ Dirá: ‘Realmente, Yo te las he cubierto en este mundo. Y hoy te las perdono.’ Y se le entregará la lista de sus buenas acciones.”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAl-lah,Exaltado sea, le permite al siervo acercarse de Él en el Día del Juicio cubriéndolo del resto de personas que allí estarán también presentes,y le hace reconocer sus faltas en secreto, ¿Acaso conoces esta falta?¿Acaso conoces aquélla?Y las reconoce y después dice: "Ciertamente la he cubierto para ti en la vida del dunia y no te expuse delante de la gente,y yo te la cubro hoy también y te la perdono hoy".
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que escuchó al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, decir: “Al-lah dividió su Misericordia en cien partes. Se quedó con noventa y nueve e hizo descender sobre la tierra solamente una parte. Con ésta se compadecen entre sí las criaturas, de tal forma que el animal levanta su pata, temiendo pisar a su cría”. En otro relato: “Al-lah ha hecho de la compasión cien partes y una la ha mandado a los genios, a los humanos, a los animales y a los insectos para que con ella sientan ternura y se compadezcan unos de otros y sienta ternura el animal por su cría. Y Al-lah ha dejado las otras noventa y nueve partes para compadecerse de sus siervos el Día del Juicio”. En otro relato: “Que Al-lah Todopoderoso creó el mismo día en que creó los cielos y la tierra cien misericordias. Cada misericordia es equiparable a la distancia entre el cielo y la tierra. Hizo descender una de estas misericordias sobre la tierra para que con ella la madre sienta afecto por su hijo, así como los animales salvajes y los pájaros se compadecen los unos de los otros. Cuando llegue el Día del Juicio, completaría sus misericordias con ésta".
Registrado por Muslim - Registrado por Al-Bujari y MuslimAl-lah, Alabado y Ensalzado sea, dividió su Misericordia en cien partes. Se quedó con noventa y nueve e hizo descender sobre la vida mundana solamente una parte. Y con esa se compadecen entre sí las criaturas, hombres, genios, animales e insectos. De modo que el caballo, animal conocido por su rapidez de movimiento, evita pisar a su cría, así que levanta su pata temiendo causarle un daño. Con esta Misericordia los animales salvajes se compadecen de sus crías. Al-lah, Alabado y Ensalzado sea, retuvo las noventa y nueve partes restantes para compadecerse de sus siervos el Día del Juicio. En el segundo hadiz, que Al-lah Todopoderoso, el día que creó los cielos y la tierra, creó igualmente cien misericordias. Cada misericordia es equiparable a la distancia entre el cielo y la tierra. Hizo descender una de estas misericordias sobre la vida mundana para que con ella la madre sienta afecto por su hijo, así como los animales salvajes y los pájaros se compadecen los unos de los otros. Cuando llegue el Día del Juicio, completaría sus misericordias con ésta. De modo que si el ser humano obtiene todos estos ingentes dones de Al-lah, Majestuoso y Ensalzado sea, en esta vida de acá que se erige sobre preocupaciones por el hecho de contar con una sola parte de la misericordia de Al-lah, ¿cómo será cuando obtenga cien misericordias en la vida de allá el Día del Juicio y la Retribución?
Mu'adh bin Yabal —que Al-lah esté complacido con él— narró: «Estaba con el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— de viaje, y un día, al amanecer, mientras caminábamos cerca el uno del otro, le dije: "¡Oh, Mensajero de Al-lah!, indícame una obra que me haga entrar al paraíso y me aleje del infierno". Me respondió: "Me has preguntado sobre un gran asunto, pero que es fácil para quien Al-lah se lo facilita: Adora solo a Al-lah sin asociar nada con Él, establece la oración, paga el azaque, ayuna en ramadán y realiza la peregrinación a la Casa (la Ka'ba)". Luego añadió: "¿Quieres que te guíe hacia las puertas del bien? El ayuno, que es un escudo; la caridad, que apaga los pecados como el agua apaga el fuego, y la oración de una persona en el último tercio de la noche." Después recitó: {Esos que abandonan sus lechos} hasta llegar a {como recompensa por lo que hicieron} [Corán 32:16-17]. Luego dijo: "¿Quieres que te informe sobre la cabeza de todo el asunto, su pilar y su cúspide?". Dije: "¡Claro que sí, oh, Mensajero de Al-lah!". Respondió: "La cabeza del asunto es el islam, su pilar es la oración y su cúspide es la lucha en la causa de Al-lah". A continuación dijo: "¿Quieres que te diga qué sostiene todo esto?". Contesté: "¡Por supuesto, oh, Profeta de Al-lah!". Entonces, tomó su lengua y dijo: "Controla esto". Le pregunté: "¡Oh, Profeta de Al-lah!, ¿seremos responsables de lo que decimos?". Respondió: "¡Oh, Mu'adh, me sorprendes! ¿Acaso no es el fruto de la lengua lo que hace que las personas sean arrojadas al infierno de bruces o de narices?"».
Registrado por At-Tirmidhi, Ibn Mayah y AhmadMu'adh —que Al-lah esté complacido con él— narró que estaba con el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— acompañándolo durante un viaje y, un día, al amanecer, mientras caminaban cerca el uno del otro, le dijo: «¡Oh, Mensajero de Al-lah!, indícame una obra que me haga entrar al paraíso y me aleje del infierno». Le respondió que había preguntado sobre una acción que era difícil para las almas, pero fácil y sencilla para quien Al-lah la facilita, y esta era cumplir con las obligaciones del islam. La primera es adorar solo a Al-lah sin asociarle nada. La segunda es establecer las cinco oraciones obligatorias durante el día y la noche: «al fayr», «adh-dhuhr», «al 'asr», «al magrib» y «al 'isha», con sus condiciones, pilares y obligaciones. La tercera es entregar el azaque obligatorio, y este es un acto de adoración financiera que se debe pagar sobre toda riqueza que alcance un monto específico determinado por la sharía, y que debe otorgarse a quienes tienen derecho a recibirla. La cuarta es ayunar en ramadán, y consiste en abstenerse de comer, beber y otras acciones que rompen el ayuno, con la intención de adorar a Al-lah desde el «fayr» hasta la puesta del sol. La quinta es la peregrinación a la Casa, dirigiéndose hacia La Meca para cumplir con los rituales, como un acto de adoración a Al-lah Todopoderoso. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le preguntó si no quería que le mostrara el camino que conduce hacia las puertas del bien; y ello se consigue realizando actos voluntarios tras los obligatorios mencionados: El primero, el ayuno voluntario, el cual evita que se caiga en el pecado al controlar los deseos y debilitar las fuerzas. El segundo, la caridad voluntaria, la cual extingue el pecado después de cometerse, eliminándolo y borrando sus huellas. El tercero, la oración voluntaria durante el último tercio de la noche. Luego, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— recitó: {Esos que abandonan sus lechos}, dejan sus camas, {para invocar a su Señor} a través del rezo, el recuerdo («dhikr»), la recitación del Corán o la súplica {temiendo (Su castigo) y anhelando (Su misericordia), y dan en caridad de lo que les hemos proveído. Nadie sabe la felicidad que les ha sido reservado} que experimentarán el Día de la Resurrección con las bendiciones de las que disfrutarán en el paraíso, {como recompensa por lo que hicieron}. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le dijo si no quería que le informara sobre la cabeza de la religión, su pilar sobre el que se sostiene y cuál es su cúspide. Mu'adh —que Al-lah esté complacido con él— respondió afirmativamente. Entonces, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo que la cabeza del asunto era el islam, sus dos testimonios de fe, con los cuales la persona establece la base de la religión. Su pilar, el rezo, pues no hay islam sin rezo al igual que no puede haber una casa sin pilares. Quien realiza la oración fortalece su religión y se eleva; y su cúspide, lo más alto, se alcanza con la lucha en la causa de Al-lah, esforzándose en combatir a los enemigos de la religión para elevar la palabra de Al-lah. Luego, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le preguntó si quería que le informase sobre lo que perfecciona lo nombrado anteriormente. Entonces tomó su lengua y le dijo que la controlara y que no hablara sobre aquello que no le concernía. Mu'adh preguntó si su Señor los juzgaría y castigaría por lo que decían. Entonces, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo literalmente «que tu madre te pierda» (traducido aquí con una expresión que refleja sorpresa), lo cual no es una súplica contra él, sino una expresión árabe para llamar su atención sobre un asunto que debía haber comprendido. Luego dijo: «¿Acaso no caen las personas de bruces en el fuego, sino es por lo que sus lenguas han producido?», como la incredulidad, la difamación, los insultos, los chismes, las calumnias, las falsas acusaciones y similares.
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «¡Oh, gente!, ciertamente, Al-lah es bueno y solo acepta lo bueno. Y Al-lah ha ordenado a los creyentes lo que ordenó a los mensajeros. Les dijo: {¡Oh, mensajeros!, coman de las cosas buenas y lícitas y obren rectamente. En verdad, Yo sé bien lo que hacen} [Corán 23:51]. Y dice: {¡Oh, creyentes!, coman de las cosas buenas que les hemos concedido} [Corán 2:172]. Luego mencionó a un hombre que realiza largos viajes, está despeinado y polvoriento, levanta sus manos al cielo y dice: "¡Oh, Señor!, ¡oh, Señor!"; pero su alimento es ilícito, su bebida es ilícita, su ropa es ilícita, y se nutre de lo ilícito. ¿Cómo puede ser respondida su súplica?».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que Al-lah es Bueno, Puro, libre de defectos e imperfecciones, y dotado de todas las cualidades perfectas. Al-lah solo acepta las acciones, palabras o creencias que son buenas: lo que se realiza sinceramente por Su causa y en conformidad con la guía del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—. No se debe buscar acercarse a Al-lah excepto con ello. Y uno de los mejores medios para hacer buenas las obras del creyente es comer alimentos buenos y lícitos, pues esto purifica las acciones. Por esta razón, Al-lah ordena a los creyentes lo mismo que a los mensajeros: consumir lo lícito y obrar rectamente. Dice: {¡Oh, mensajeros!, coman de las cosas buenas y lícitas y obren rectamente. En verdad, Yo sé bien lo que hacen}; y: {¡Oh, creyentes!, coman de las cosas buenas que les hemos concedido}. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— advierte contra consumir lo prohibido, pues corrompe las acciones y evita que sean aceptadas, sin importar las medidas de aceptación aparentes que se tomen; entre ellas: Primero, prolongar los viajes en actos de obediencia como el «hayy», la lucha en la causa de Al-lah, mantener los lazos familiares, entre otros. Segundo, tener el cabello desgreñado por no peinarlo y el color de la ropa alterado por el polvo, lo que indica un estado de necesidad. Tercero, alzar las manos al cielo para suplicar. Cuarto, implorar a Al-lah con Sus nombres y persistir en ello: ¡Oh, Señor!, ¡oh, Señor! Y a pesar de estas razones que favorecen la aceptación de la súplica, no se le responde porque su comida, bebida y vestimenta son ilícitas, y ha sido alimentado con lo ilícito. ¿Cómo podría ser escuchado alguien en dicha situación?