





























Hadeeth Cards
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De Abdall-lah Ibn Busr, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, tenía una gran fuente llamada "lucero" que debía ser portada por cuatro hombres. Y en cierta ocasión, después de haber hecho la oración de media mañana, la trajeron llena de caldo de carne y pan troceado en él (zarid). Los compañeros se reunieron alrededor de la misma pero como eran muchos, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, tuvo que sentarse de rodillas sobre sus talones. En ese instante un beduino le dijo: ‘¿Qué forma de sentarse es esa?’ Y el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo: ‘Verdaderamente, Al-lah me ha hecho un siervo noble y generoso y no me ha hecho terco ni soberbio’. Después, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: ‘¡Comed primero de los lados y dejad la comida del centro para que traiga la baraca!’”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Abu-DawudEl Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, tenía una gran fuente llamada “lucero” que debía ser portada por cuatro hombres. Y en cierta ocasión, después de haber hecho la oración de media mañana, la trajeron llena de caldo de carne y pan troceado en él (zarid). Los compañeros se reunieron alrededor de la misma pero como eran muchos, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, tuvo que sentarse de rodillas sobre sus talones. En ese instante un beduino le dijo: “¿Qué forma de sentarse es esa, Mensajero de Al-lah?” dado que es una postura de demuestra humildad. Y el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo: “Verdaderamente, Al-lah me ha hecho un siervo noble y generoso y no me ha hecho terco ni soberbio”, así pues el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, nunca fue un soberbio ni un déspota. Después, Al-lah le bendiga y le dé paz, dijo: ¡Comed primero de los lados y dejad la comida del centro para que traiga la baraca!”, así pues, les ordenó que comieran de sus partes más periféricas y dejar su centro, y aclaró que eso es uno de los motivos de la baraca en la comida.
De Abu Huraira o de Abu Said Al Judrí, Al-lah esté complacido con los dos, que dijo: “Durante la expedición militar de Tabuk, le sobrevino a la gente el hambre y algunos dijeron: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah! Si nos dieras permiso podríamos sacrificar algunos de nuestros camellos y así comeríamos y nos proveeríamos de grasa’. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, les dijo: ‘Háganlo’. Pero Úmar, Al-lah esté complacido con él, se interpuso y dijo: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah! Si lo permites, disminuirán nuestros animales de monta. Sin embargo, les puedes pedir que traigan todo lo que les quede de sus provisiones y después invoca a Al-lah, suplicándole que ponga la baraca en nuestras provisiones y las aumente. Tal vez así Al-lah las bendiga con su baraca’. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: ‘Así será’. Así que pidió que trajeran una alfombra de piel y la extendió. Y después dijo que cada uno traiga las provisiones que le quedan. Un hombre trajo con un puñado de trigo, otro con un puñado de dátiles y otro con un pedazo de pan. Y así hasta que se acumuló sobre la alfombra una buena cantidad de alimentos. En ese momento, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, suplicó a Al-lah la bendición para esos alimentos. Después, les dijo: ‘Ponedlo en vuestros recipientes’. Todos tomaron sus recipientes y los llenaron, de tal forma que no quedó ni un solo recipiente en todo el ejército sin llenar. Comieron hasta que se saciaron y aun así seguía sobrando. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo entonces: ‘Atestiguo que no hay más dios que Al-lah y que yo soy Su Mensajero. Todo siervo que encuentre de su Señor, después de la muerte, sin dudar de estos dos testimonios, entrará en el Jardín’”.
Registrado por MuslimEn los tiempos de la expedición militar de Tabuk, a la gente le sobrevino el hambre y algunos dijeron: “¡Oh Mensajero de Al-lah! Si nos dieras permiso podríamos sacrificar algunos de nuestros camellos y así comeríamos y nos proveeríamos de grasa”. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, les dijo: “Hacedlo”. Pero Úmar, Al-lah esté complacido con él, se interpuso y dijo: “¡Oh Mensajero de Al-lah! Si lo permites, disminuirán nuestros animales de monta. Sin embargo, dile que traigan todo lo que les quede de sus provisiones y después invoca a Al-lah, suplicándole que ponga la baraca en nuestras provisiones y las aumente. Tal vez así Al-lah las bendiga con su baraca y las aumente’. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Así será”. Así que pidió que trajeran una alfombra de piel y la extendió. Y después dijo que cada uno traiga las provisiones que le quedan. Un hombre trajo con un puñado de maíz, otro con un puñado de dátiles y otro con un pedazo de pan. Y así hasta que se acumuló sobre la alfombra una buena cantidad de alimentos. En ese momento, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, suplico a Al-lah la bendición para esos alimentos. Después, les dijo: “Ponedlo en vuestros recipientes”. Todos tomaron sus recipientes y los llenaron, de tal forma que no quedó ni un solo recipiente en todo el ejército sin llenar. Comieron hasta que se saciaron y aun así seguía sobrando. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo entonces: Atestiguo que no hay más dios que Al-lah y que yo soy Su Mensajero. Todo siervo que encuentre de su Señor, después de la muerte, sin dudar de estos dos testimonios, entrará en el Jardín, ya sea entre los primeros que se salvarán del Fuego o después de pasar por él.
Narró Aisha -Al-lah esté complacido de ella-: Oí al Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- decir mientras se apoyaba sobre mí: “¡Oh Al-lah, perdona mis faltas y concédeme tu misericordia y guárdame un lugar en lo más alto del paraíso con los mejores de tu creación!”
Registrado por Al-Bujari y MuslimCuando el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- estaba a punto de abandonar esta vida, se apoyó sobre la madre de los creyentes, Aisha -Al-lah esté complacido de ella- mientras le pedía a su Señor que le llevara a la buena compañia que consiste en: los profetas, los defensores de la verdad, lo mártires y los justos.
Narró Yabir, Al-lah este complacido con él: En el día de la trinchera, estabamos cavando y nos obstaculizó una roca muy dura, así que fueron a llamarlo al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijeron: esta roca nos impidió seguir cavando la trinchera. Él dijo: "Estoy bajando" se levantó y había una piedra amarrada a su barriga debido al hambre ya que hemos estado tres días sin tener acceso a la comida. Tomó la hacha y la golpeó hasta que se convertió en polvo. Dijo, Oh, Mensajero de Al-lah, permitame ir a la casa, fui y dije a mi mujer: he visto el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en una situación que nadie puede soportar, ¿tienes algo para darle de comer? dijo tengo cebada y 'Anaq (chiva pequeña). Degolló el 'Anaq y molió la cebada y preparó una comida. Le dijo, oh, Mensajero de Al-lah, ven tu y uno o dos hombres más para comer. Me preguntó que cantidad de comida hay y le conté, dijo: dile a tu esposa que no baje la olla ni saque el pan del horno (de barro) hasta que venga y dijo vamos a todos los presentes (los emigrantes y los auxiliares), y dije, que mala noticia, ha venido el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, con todos sus compañeros. Dijo su esposa: te ha preguntado algo? dije que si, entonces dijo, el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: entren y no presiones unos a otros, y les servió el Mensajero de Al-lah hasta que quedaron llenos, luego dijo a mi esposa: Come esto y regala, ya que la gente ha sufrido hambruna.
Registrado por Al-Bujari y MuslimNarra Yabir, Al-lah este complacido con él, que en el día de la trinchera, estaban cavando alrededor de Medina para que los enemigos no les pueden alcanzar, pero les obstaculizó una roca muy dura, en donde la hacha quedó sin efecto, así que fueron a llamarlo al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y dijeron: esta roca nos impidió seguir cavando la trinchera. Él dijo: "Estoy bajando" se levantó y había una piedra amarrada a su barriga debido al hambre, ya que han estado días sin tener acceso a la comida. Tomó la hacha y la golpeó hasta que se convertió en polvo. Dijo Yabir: fui a mí casa y dije a mi mujer: ¿Tenemos comida? y la contó la situación del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo tengo cebada y 'Anaq (chiva pequeña). Degolló el 'Anaq y molió la cebada y preparó una comida. Yabir le dijo en secreto, oh, Mensajero de Al-lah, ven tu y uno o dos hombres más para comer. El profeta, la Paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, llamó a todos los presentes diciendo que Yabir ha preparado comida y fue a la casa de Yabir junto con sus compañeros, y escupió en la olla y suplicó pidiendo que la comida sea bendecida. Esto es algo especifico de él, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y también llamó a alguin que le ayude a la esposa de Yabir en la preparación de la comida. Todos comieron y la comida no disminuyó en nada.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que oyó decir al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: “Quiso Al-lah poner a prueba a tres de la tribu de Israel, un tiñoso, un leproso y un ciego. Les envió a un ángel que le preguntó al leproso: ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’ Dijo: ‘Un buen color, una buena piel y que desapareciera aquello que hace sentir a la gente asco por mi. ’ Entonces lo frotó y Al-lah le dio la cura. Después le dijo: ‘¿Qué riqueza desearías?’ Dijo: ‘La de los camellos. ’ Así que recibió una camella preñada y bendiciones por ella. Después fue al tiñoso y le dijo: ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’ Y contestó: ‘Un buen pelo y que desapareciera aquello que hace sentir a la gente asco por mí. ’ Así pues, lo frotó y le desapareció la tiña. Recibió un buen pelo y después le dijo: ‘¿Qué riqueza desearías?’ Dijo: ‘Las vacas. ’ Y le dio una buena vaca preñada, dándole al mismo tiempo las bendiciones por ella. Después fue al ciego y le preguntó lo mismo: ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’ Contestó: ‘Que Al-lah me devolviera la vista de forma que pudiera ver a la gente. ’ Así que lo frotó y Al-lah le devolvió la vista. Después le preguntó: ‘¿Qué riqueza desearías?’ Dijo: ‘Los corderos. ’ Así que recibió una buena oveja con una cría recién parida. Se multiplicaron los ganados. Y uno llegó a tener una manada de camellos, otro de vacas y el otro un rebaño de corderos. Después fue de nuevo al leproso con una imagen y aspecto nuevo y le dijo: ‘Soy un pobre hombre y se me ha acabado todo lo que tenía en el viaje. Así que no me queda otro remedio que recurrir hoy, primero a Al-lah y después a ti. Te pido por aquel que te ha dado un buen color, la nueva piel y la riqueza, un camello como provisión para el viaje. Y le contestó: ‘¡Mis gastos son demasiados!’ Y le dijo: ‘Creo que te conozco. ¿Tú no eras leproso y la gente tenía asco y después Al-lah te dio todo?’ Y le contestó: ‘Toda esta riqueza la he heredado de mi padre que la había heredado de mi abuelo. ’ Y dijo: ‘Si estás mintiendo, que Al-lah te convierta en lo que eras antes. ’ Después fue al tiñoso con un nuevo aspecto y le dijo lo mismo que le había dicho al anterior. Y le contestó lo mismo que le había contestado el anterior. Y le dijo: ‘Si estás mintiendo que Al-lah te convierta en lo que eras antes. Después fue al ciego con su nuevo aspecto y le dijo: ‘Soy un pobre hombre y viajero y se me ha terminado lo que tenía para el viaje. Así que no tengo más remedio que recurrir hoy, primero a Al-lah y después a ti. Te pido pues, por aquel que te ha devuelto la vista, una oveja que me sirva de provisión para el viaje. ’ Y le contestó: ‘Verdaderamente estuve ciego y Al-lah me devolvió la vista. Coge pues lo que quieras y deja lo que quieras. Y por Al-lah que no voy a afligirte hoy, sólo porque cojas algo por Al-lah, Poderoso y Sublime. ’ Y le dijo: ‘Coge lo que te pertenece pues habéis sido probados por Al-lah y Él se ha complacido contigo. Sin embargo, se ha enojado con tus dos compañeros’. ”
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, informa que Al-lah quiso poner a prueba a tres de la tribu de Israel, un tiñoso, un leproso y un ciego. Les envió a un ángel que le preguntó al leproso primero (porque su enfermedad es más grave): ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’ Dijo: ‘Un buen color, una buena piel y que desapareciera aquello que hace sentir a la gente asco por mi. ’ Entonces lo frotó y Al-lah le dio la cura. Después le dijo: ‘¿Qué riqueza desearías?’ Dijo: ‘La de los camellos o las vacas, Dudó el narrador, y los confirmado es que pidó camellos. ’ Así que recibió una camella preñada y bendiciones por ella. Después fue al tiñoso y le dijo: ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’ Y contestó: ‘Un buen pelo y que desapareciera aquello que hace sentir a la gente asco por mí. ’ Así pues, lo frotó y le desapareció la tiña. Recibió un buen pelo y después le dijo: ‘¿Qué riqueza desearías?’ Dijo: ‘Las vacas. ’ Y le dio una buena vaca preñada, dándole al mismo tiempo las bendiciones por ella. Después fue al ciego y le preguntó lo mismo: ‘¿Qué es lo que más te gustaría?’ Contestó: ‘Que Al-lah me devolviera la vista de forma que pudiera ver a la gente. ’ Así que lo frotó y Al-lah le devolvió la vista. Después le preguntó: ‘¿Qué riqueza desearías?’ Dijo: ‘Los corderos. ’ Así que recibió una buena oveja con una cría recién parida. Se multiplicaron los ganados. Y uno llegó a tener una manada de camellos, otro de vacas y el otro un rebaño de corderos. Después fue de nuevo al leproso con una imagen y aspecto nuevo y le dijo: ‘Soy un pobre hombre y se me ha acabado todo lo que tenía en el viaje. Así que no me queda otro remedio que recurrir hoy, primero a Al-lah y después a ti. Te pido por aquel que te ha dado un buen color, la nueva piel y la riqueza, un camello como provisión para el viaje. Y le contestó: ‘¡Mis gastos son demasiados!’ Y le dijo: ‘Creo que te conozco. ¿Tú no eras leproso y la gente tenía asco y después Al-lah te dio todo?’ Y le contestó: ‘Toda esta riqueza la he heredado de mi padre que la había heredado de mi abuelo. Negó su mala situación y esto es una negación de las bendiciones que Al-lah le otorgó y lo hizo por ser tacaño ’ Y dijo: ‘Si estás mintiendo, que Al-lah te convierta en lo que eras antes. ’ Después fue al tiñoso con un nuevo aspecto y le dijo lo mismo que le había dicho al anterior. Y le contestó lo mismo que le había contestado el anterior. Y le dijo: ‘Si estás mintiendo que Al-lah te convierta en lo que eras antes. Después fue al ciego con su nuevo aspecto y le dijo: ‘Soy un pobre hombre y viajero y se me ha terminado lo que tenía para el viaje. Así que no tengo más remedio que recurrir hoy, primero a Al-lah y después a ti. Te pido pues, por aquel que te ha devuelto la vista, una oveja que me sirva de provisión para el viaje. ’ Y le contestó: ‘Verdaderamente estuve ciego y Al-lah me devolvió la vista. Coge pues lo que quieras y deja lo que quieras. Y por Al-lah que no voy a afligirte hoy, sólo porque cojas algo por Al-lah, Poderoso y Sublime. ’ Y le dijo: ‘Coge lo que te pertenece pues habéis sido probados por Al-lah y Él se ha complacido contigo. Sin embargo, se ha enojado con tus dos compañeros’. ”
Narró Yabir -Allah esté complacido con él- que fue a una batalla con el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- frente a Nayd. Cuando regresó el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- regresó con ellos.Entonces,les alcanzó el mediodía en un valle con muchos árboles con pinchos. El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se bajó y la gente distribuyó para que descansaran bajos los árboles,a la sombra.Y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-,se sentó bajo un gran árbol del que colgó su espada.Y dormimos un poco. Entonces, el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- nos llamó. Donde él, había un beduino y nos dijo:"Éste ha desenvainado mi espada contra mí,mientras estaba dormido.Me desperté y en su mano estaba la espada fuera de la vaina".Dijo:"¿Quién te protege de mí?".Dije:"Allah,tres veces".Y no pronunció palabra y se sentó". Hadiz sobre el que hay acuerdo.Y en una narración dijo Yabir:"Estábamos con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-,en "Dhat Al Riqa'a",y cuando llegamos a un árbol con mucha sombra lo dejamos para el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Entonces llegó un hombre de los incrédulos mientras la espada del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- estaba colgada en el árbol.Entonces la desenvainó y dijo:"¿Me tienes miedo?". Dijo:"No". Dijo:"¿Quien te protege de mí?".Dijo:"Allah".Y en una narración de Abu Bakr Al Ismaily en su Sahih dijo:"¿Quien te protege de mí?".Dijo:"Allah".Entonces,la espada cayó de su mano.El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- la cogió y dijo:"¿Quién te protege de mí?".Dijo:"Sé benevolo".Entonces dijo:"¿Testificas que no hay más dios que Allah y que yo soy su Mensajero?". Dijo:"No,pero me comprometo a no luchar contra a tí,ni apoyar a ningún pueblo que luche contra tí".Así pues siguió su camino hasta que llegó a donde sus compañeros y dijo:"Vengo a ustedes de donde del lugar que me econtre con el mejor hombre entre las personas".
Registrado por Al-Bujari y MuslimEn este hadiz Yabir Ibn 'Abdullah -Allah esté complacido con ambos- informa de que fue a una batalla con el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Y esta batalla es conocida por los especialistas en la biografía del Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- como la batalla"Dhat Al Ruqa'a"y mientras volvían de la batalla,el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- se bajó al mediodía en un lugar donde había muchos árboles con pinchos.Y la gente se dispersó y se separó del Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- buscando un sitio para descansar a la sombra y protegerse del sol.Y se bajó -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a descansar bajo un gran árbol, llamado "Samurah",colgó en el su espada y durmió y durmió la gente. Después un beduino de sus enemigos se infiltró entre ellos,sin que se dieran cuenta y tomó la espada del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, entonces me desperté,y el beduino había cogido la espada y se alzó contra le Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y decía:"¿Quién te protege de mí si quisiera matarte?".Entonces le respondió el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-:"Allah".Y lo repitió tres veces.Y el significado:que Allah,el Altísimo,nos va a proteger de tí.Y lo dijo,con toda su confianza en Allah, y creyendo completamente lo que Allah ha prometido. Entonces,la espada cayó de la mano del incrédulo y la cogió el Mensajero de Allah-la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y dijo:"¿Quién te protege de mí?".Es decir,"si quiero matarte".El incrédulo contestó"Sé benevolo",es decir,"perdóname y devuélve bien por mal".Entonces el Profeta,-la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-,dijo:"Testificas que no hay más dios que Allah y que yo soy su Mensajero".Dijo:"No".Pero se comprometió a no luchar contra él -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-ni apoyar a ningún pueblo que luche contra él.Entonces,el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le dejó ir. El hombre volvió a donde sus compañeros y dijo:"Vengo a ustedes desde el lugar que me encontré con el mejor hombre entre las personas".Y era como dijo este incrédulo,pues ciertamente el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, es la mejor de la personas en cuanto a su carácter y su moralidad y es suficiente lo que Allah le ha dicho:(Ciertamente eres de eminente carácter) Sura del Qalam,4.
De Abdullah Ibn Masud, que Al-lah esté complacido con él, transmitido del Mensajero de Al-lah, que dijo: “En la época del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah estén con él, la luna se partió en dos pedazos, un pedazo quedó cubierto por la montaña y el otro sobresalía por encima de la misma. Entonces el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah estén con él, dijo: “¡Oh, Al-lah, Sé testigo!”
Registrado por Al-Bujari y MuslimLa luna se partió en dos pedazos bien separados en la época del Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah estén con él. Entonces el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah estén con él, dijo: “¡Oh, Al-lah, Sé testigo!”, esto es, sé testigo que les he demostrado la prueba de la veracidad de mi profecía.
De Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, que: Zayd Ibn Harizah vino quejándose, por lo que el Mensajro de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, comenzó a decir: “Teme a Al-lah y conserva a tu esposa”. Dijo Anas: si en la intención del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, hubiese algo oculto, habría ocultado esto que dijo. Añadió: Zaynab se jactaba ante las otras esposas del Mensajero de Al-lha diciendo “A vosotras os han dado en matrimonio vuestras familias, mientras que yo he sido dada en matrimonio por orden de Al-lah el Altísimo desde encima de los siete cielos”, y esto lo decía con una prueba fehaciente: “Y ocultabas dentro de ti algo que Al-lah iba a sacar a la luz ¡por miedo a la gente!” [Corán, 33:37]. Esta aleya fue revelada al respecto de Zaynab y Zayd Ibn Harizah”.
Registrado por Al-BujariZayd Ibn Harizah, que Al-lah esté complacido con él, vino a quejarse ante el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, de su esposa Zayna Bint Yahch, que Al-lah esté complacido con ella, y a conocer la opinión del Mensajero al respcto de su divorcio de ella. Al-lah el Altísimo ya le había revelado a su Mensajero que se casaría con Zaynab. Esa revelación fue anterior a que Zayd divorciara a Zaynab. Así que cuando Zayd vino a quejarse de ella ante el Mensajero de Al-lah y a consultarle la posibilidad de divorciarse de ella, el Mensajero le dijo: “Teme a Al-lah y conserva a tu esposa”. Pero Al-lah se lo reprochó al revelar esta aleya: “Y, he ahí que dijiste a aquel a quien Al-lah había favorecido y a quien tú habías favorecido: "¡Conserva a tu esposa, y teme a Al-lah!" Y ocultabas dentro de ti algo que Al-lah iba a sacar a la luz ¡por miedo a la gente, cuando era a Al-lah sólo a quien debías haber temido! Entonces, cuando Zayd dio por concluida su unión con ella, te la dimos por esposa...” [Corán, 33:37]. Lo que ocultaba el Mensajero de Al-lah dentro de sí era su inapetencia en casarse con ella por medio a lo que dirá la gente si se casa con la ex esposa de su hijo adoptivo. Cuando dice: “Anas dijo: si en la intención del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, hubiese algo oculto, habría ocultado esto que dijo”, esto es, en el caso hipotético pero ilegal de haber ocultado algo de lo que se le había revelado, se habría recogido en esta aleya. Pero no es el caso, de hecho es completamente ilícito. Esta aleya es de lo más grandioso que existe si la persona que la lee lo hace creyendo en la veracidad del Mensajero de Al-lah. De hecho, Al-lah le informa de lo que ocurrió en su corazón al temer a la gente, y le relevó el mensaje en forma de reproche, algo bien diferente de quien miente, que evitaría mencionar cualquier cosa que pudiere sonar a reproche hacia él. Otro ejemplo de esto lo encontramos en: “¡Frunció el ceño y volvió la espalda...” [Corán, 80:1], así como en otras aleyas similares en el Corán. Cuando dice: “Zaynab se jactaba ante las otras esposas del Mensajero de Al-lah”, esto es, Zaynab, Al-lah esté complacido con ella, presumía de que su matrimonio con el Mensajero de Al-lah fue por mandato de Al-lah, que es el mejor don que el Altísimo le ha otorgado, y que esto no la podía equiparar a las otras esposas del Mensajero. Ella solía decir: “A vosotras os han dado en matrimonio vuestras familias, mientras que yo he sido dada en matrimonio por orden de Al-lah el Altísimo desde encima de los siete cielos”. En este punto, encontramos otra evidencia de la Elevación de Al-lah el Altísimo y su estima entre los creyentes. Esta cuestión se da por asumida entre todos los musulmanes, e incluso entre todas las criaturas, a excepción de los que se ha cambiado su pureza primigenia (fitra), ya que Sus cualidades son conocidas de oído, intelecto y pureza primitiva para todo aquél que su fitra no se haya desviado. El significado de “yo he sido dada en matrimonio por orden de Al-lah” es que el Altísimo le ordenó a Su Mensajero que se casara con ella, al decir: “cuando Zayd dio por concluida su unión con ella, te la dimos por esposa” [Corán, 33:37], y Al-lah el Altísimo se encargó del matrimonio de ella con el Mensajero.
Imrán Ibn Al-Hasin -Al-lah esté complacido con ambos- dijo: Estábamos de viaje con el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y que siguieron su viaje de noche hasta que llegó la última parte de la noche. Pararon a descansar y reposaron muy bien tal y como le gustaría a cualquier viajero. De modo, que solo los despertó el calor del sol. El primero en despertar fue fulano y le siguió zutano y a éste otro y luego Umar Ibn Al-Jattab. Por costumbre, el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando se acostaba nadie lo despertaba, sino que se despertaba solo, dado que no sabemos cuánto ha dormido ni qué ha estado haciendo mientras dormíamos. Cuando Umar se despertó y vio como estaban todos aún dormidos, siendo él un hombre muy serio, comenzó a llamar a la oración elevando la voz. El tono volumen elevado de su voz despertó al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Cuando se hubo despertado, los demás se quejaron ante él por el descuido que les había sucedido (fruto del cansancio). Les dijo “No hay mal en ello. Monten sus monturas”. Él se subió a la suya y prosiguieron su viaje. Se fue a una distancia no muy lejana y luego pidió agua para hacer la ablución. La hizo y se llamó a la oración. Él dirigió la oración conjunta. Cuando hubo finalizado el rezo, vislumbró a un hombre que rezaba aparte de los demás. Le preguntó: “¿Qué te ha impedido rezar con el grupo?”. El hombre respondió: “Estoy en estado de impureza por la eyaculación y no he encontrado agua para purificarme”. Le dijo: “con hacerlo con arena limpia te es suficiente para dejar de estar impuro”. Luego continuamos el viaje, pero los demás comenzaron a quejarse de la sed, así que se bajó de su montura y llamó a fulano y a Alí y les dijo: “Vayan en busca de agua”. Ellos partieron en su busca y encontraron una mujer montada entre dos odres llenos de agua que llevaba a lomos de su dromedario. Le dijeron: “¿Dónde está la fuente de agua?” Ella les contestó: “La dejé atrás en el camino a esta hora del día de ayer. Nuestros hombres han partido en busca de agua”. Le dijeron: “Venga con nosotros”. Ella preguntó: “¿A dónde?” Dijeron: “A ver al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-”. Ella les dijo: “El que califican como ‘el que ha renunciado a su religión para abrazar a otra’”. Le dijeron: “Es a quien te refieres, así que póngase en marcha”. La trajeron al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y le contaron lo que había sucedido. Él dijo: “bajenlos (los odres) del camello”, y pidió un recipiente que llenó del agua de los dos odres. Luego amarró las bocas de los odres y liberó sus orificios grandes, y se llamó a la gente: beban y guardad agua para beber. Quien quiso bebió y quien quiso almacenó agua. Por último, le dio a aquel hombre que estaba en estado de impureza un recipiente con agua. Le dijo: “Ve y échatela por el cuerpo”. La mujer seguía ahí montada mirando lo que se estaba haciendo con su agua. Juro por Al-lah de que salió deaquellos odres mucha agua, pero aun así cada vez parecían más llenos que antes. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo entonces: “Recolecten donaciones para esta mujer”. Y le recolectaron dátiles, harina, trigo y grano. Lo pusieron todo en un fardo de tela, lo subieron encima del camello y se lo dieron a ella. El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo entonces: “Sabes que no hemos disminuido de tu agua ni una pizca, sino que ha sido Al-lah quien nos ha dado de beber”. Ella volvió con su familia, habiéndose ausentado de ellos durante un tiempo”. Le dijeron: “¿qué te ha entretenido todo este tiempo?” Les dijo: “El milagro. Vinieron a verme dos hombres y me llevaron consigo a ver al que llaman ‘el que ha renunciado a su religión para abrazar otra’. Hizo así y asá. Juro por Al-lah que ha hechizado a la gente que hay entre el Cielo y la Tierra y que es el verdadero Mensajero de Al-lah. A partir de entonces, los musulmanes comenzaron a sentir recelo por todos los idólatras que rodeaban a esa mujer y no hallaban las gentes a las que ella pertenecía. Ella le dijo un día a su gente: no veo que esas gentes os invitan por placer, ¿qué os parece si abrazamos el Islam? Le hicieron caso y se convirtieron en musulmanes.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEn este noble hadiz hallamos una serie de normas y milagros que ocurrieron ante los compañeros del Mensajero de Al-lah, -Al-lah esté complacido con ellos-. Que estaban en viaje y les venció el sueño y se les pasó el tiempo de la oración del alba. No obstante, el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- les aclaró lo que deben hacer en este tipo de casos: tomar la iniciativa de realizar la oración. La segunda cuestión es que entre los compañeros había uno al que había alcanzado la impureza debido a la eyaculación y no poseían agua para que se pudiera purificar. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le ordenó hacerlo con arena limpia para dejar de estar impuro. Después apareció la norma de que, en caso de no disponer de agua, la ablución con arena limpia (tayamum) es apta como sustitutivo. La tercera cuestión es uno de los milagros del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: la gente comenzó a quejarse de la sed y la falta de agua, así que envió a dos personas a buscar agua. Ellos no encontraron agua, sino una mujer que poseía dos odres llenos de agua. La llevaron consigo a ver al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Él tomó agua de sus dos odres y rogó a Al-lah hasta que brotó el agua y los compañeros del Mensajero comenzaron beber y a almacenar agua para después. Incluyo los que estaban en estado de impureza, se pudieron lavar. Luego la mujer llevó de nuevos sus dos odres y juraba que parecían estar más llenas que antes. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- ordenó que se recolectaran donaciones de alimentos para esta mujer a modo de compensación, lo que influyó posteriormente en que abrazara el Islam, ella y su gente.