





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Narró Yabir Ibn Abdullah -Al-lah esté complacido con ambos- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: “Se me han otorgado cinco dones que no han sido otorgados a ningún profeta de los que me precedieron: victoria por medio del miedo que es infundido en el enemigo, estando a un mes de distancia; y se me ha facilitado toda la tierra como un lugar de oración y purificación. Así, cualquier persona de mi nación que le llegue la hora de rezar, que realice la oración donde se encuentre. Me han hecho lícitos los botines, y a nadie de los que me precedieron se les hicieron lícitos. Se me ha otorgado la intercesión. Cada profeta fue enviado expresamente a su nación, y yo fui enviado para toda la humanidad”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAl-lah ha distinguido a nuestro Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- del resto de profetas con cualidades honorables, y se le han otorgado dones que no se le ha otorgado a ningún otro profeta. Y la nación del Profeta Mohammad -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- ha adquirido parte de esas cualidades como fruto de la bendición de su noble Mensajero. Entre esas cualidaes estan los cinco dones mencionados en este hadiz. El primero: que Al-lah, Alabado y Enaltecido sea, le otorgó la victoria sobre sus enemigos, infundiendo el miedo entre ellos, lo que debilita su moral y los hace desertar sus filas, aun cuando el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con el- esté a una distancia de un mes de ellos. De esta manera Al-lah apoya y concede la victoria a Su Mensajero y humilla a los enemigos de Su religión. Sin duda alguna, es una grandiosa ayuda de Al-lah, Enaltecido sea. Segundo: que Al-lah, Alabado y Enaltecido sea, le brindó a su Mensajero y a sus seguidores toda la tierra como un lugar para realizar las oraciones. Así que, cuando les llegue la hora de rezar, que realicen la oración donde se encuentren, ya que la realización de las oraciones no esta restringida a un lugar determinado, a diferencia de los pueblos anteriores, que solamente rezaban en iglesias y capillas. De este modo, Al-lah le ha facilitado a nuestro pueblo la realizacion de sus oraciones, por Su gracia, bendición y generosidad. Asimismo, los pueblos anteriores al pueblo del Profeta Mohammad -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con el- se les había permitido purificarse solamente por medio del agua, mientras que a la nación del Profeta Mohammad -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con el- se le ha brindado la tierra como medio de purificación en caso de no disponer de agua o no poder usarla por alguna razón legitima. Tercero: que los botines que se requisen a infieles y combatientes son lícitos para el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y para sus seguidores, y se deben repartir según lo que Al-lah ha dispuesto. En cambio a los profetas anteriores y a sus pueblos no se les permitió tomar el botín, sino que lo reunían en un solo lugar, y Al-lah enviaba fuego para quemarlo como signo de aceptación a sus obras. Cuarto: Al-lah, Alabado y Enaltecido sea, lo distinguió con el Lugar Anhelado y con la Gran Intercesión en el Día del Juicio, aquel dia en que los mensajeros no pueden interceder por nadie dado que están ensimismados con la conmoción del Día de la Resurreccion. Él dirá: “Estoy en capacidad de realizarla”, se prosternará debajo del Trono y alabará a Al-lah, Enaltecido sea, como Se merece. Se dirá a continuación: “¡Intercede! Tu intercesión será aceptada; ¡Pide! Se te concederá”. En ese momento intercede ante Al-lah por Sus criaturas, para que juzgue entre ellos y los libere de esa larga espera. Ese es el Lugar Anhelado por el cual el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- es envidiado sanamente por los primeros y los últimos. Quinto: Los mensajeros que le precedieron al Profeta Mohammad -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- fueron enviados expresamente a sus pueblos, en cambio, él fue enviado para toda la humanidad. De hecho, Al-lah, Enaltecido sea, ha hecho que el Islam y sus leyes sean válidos para todo lugar y tiempo debido a que el Islam es la religión completa y perfecta, que no permite modificación ni adición. Es una religión amplia, debido a que es eterna y a todos los aspectos que abarca.
Narró Hariza Ibn Wahb -Al-lah este complacido con él- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: "¿Acaso no quieren que les informe sobre la gente del paraíso? Es todo débil y oprimido, si le pidiera a Al-lah le concedería,¿Acaso no quieren que les informe sobre la gente del fuego? Es todo orgulloso arrogante".
Registrado por Al-Bujari y MuslimDe las características de algunos habitantes del paraíso es que eran débiles y oprimidos, es decir: no se preocupaban por su posición o poder y no buscaban rangos elevados en esta vida, eran débiles en su interior y oprimidos por otros, si juraban por algo Alah, Les facilitaba su situación hasta que le cumpliera aquello por lo que juraron, mientras que los habitantes del fuego serán orgullosos, arrogantes y no aceptaran la verdad, igual a los que reúnen riquezas, después no cumplen su obligación y no pagan el zakat, también todo aquel que rechaza la verdad por soberbia y se eleva entre las personas, el hadiz no es limitativo sino que informa algunas características de ambos grupos.
Narró Abu Huraira, Al-lah este complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “¡Ciertamente, el Jardín tiene cien grados que Al-lah ha preparado para el combatiente por Su causa. Y lo que hay entre cada dos grados es como lo que hay entre los cielos y la tierra!”.
Registrado por Al-BujariEl profeta –la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- informó en este hadiz la excelencia de los que luchan para complacerle, así como que Al-lah les ha preparado en el paraíso cien grados y entre cada grado y otro es como lo que hay entre el cielo y la tierra.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Al-lah, Ensalzado y Majestuoso sea, dijo: ‘Yo estoy donde mi siervo piensa en Mí, y estoy con él donde me recuerda. ¡Por Al-lah! Que Al-lah se alegra más por el arrepentimiento de su siervo que uno de ustedescuando encuentra su montura, después de que la haya extraviado en medio del desierto. Quien a Mí se acerca un palmo, Yo me acerco a él la distancia de un brazo. Y quien se acerca a Mí un brazo, Yo me acerco a él la distancia que hay entre los dos brazos abiertos. Y si viene a Mí andando, Yo voy a él corriendo". Lo relataron Bujari y Muslim. Como viene aquí expresado es como lo ha relato Muslim en una de sus versiones. Tanto en Bujari como en Muslim, encontramos que “y estoy con él donde me recuerda” o “cuando me recuerda”. Ambas son verídicas.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAl-lah, Ensalzado y Majestuoso sea, está donde su siervo piensa de Él. Así que si su siervo piensa bien de Él, así lo encontrará, y si piensa mal de Él, así lo encontrará. y estoy con él donde me recuerda. El texto del hadiz que recoge el Imam Ahmad, del hadiz de Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, que “Al-lah, Ensalzado sea, dijo: ‘Yo estoy donde mi siervo piensa de Mí Él. Si piensa bien de Mí, así lo encontrará, y si piensa mal de Mí, así lo encontrará”. No obstante, cabe preguntare ¿cuándo se está pensando bien de Al-lah, Ensalzado sea? El siervo piensa bien de su Señor cuando si realiza lo que Al-lah le ha ordenado, haciendo buenas obras con la intención de que Al-lah Todopoderoso acepte de él esas acciones. Sin embargo, si solo piensa bien, pero no lo lleva a la práctica sus mandatos sería pedir a Al-lah por pedir pero ser incapaz de hacer algo para conseguirlo. Mientras que aquel que piensa bien de Al-lah pero sigue desacatando sus órdenes no es más que uno de los incapaces que carecen de crédito ni capital al que puedan recurrir. Ibn Al-Qayyim, Al-lah lo cubra con su Misericordia, dijo: “No hay duda en que el pensar bien de Al-lah solo se logra haciendo el bien. Así pues, el que realiza buenas acciones habrá pensado bien de su Sustentador para que lo recompense por ellas, y Al-lah nunca falla a su Promesa, además de que aceptará su arrepentimiento. Mientras que el que realiza malas acciones e insiste en seguir cometiendo grandes pecados, practicando la injusticia y las faltas, sus pecados le impedirán pensar bien de su Sustentador… El siervo que insiste tozudamente en desacatar a su Señor nunca puede pensar bien de Él. Además, el pecado que comente no puede acompañarse del buen pensamiento de Al-lah. Como ha dicho Al-Hasan Al-Basri: “Si el creyente piensa bien de su Señor sus obras serán buenas, pero, si piensa mal de Él, sus obras serán malas”. Luego mencionó que Al-lah se alegra más por el arrepentimiento de su siervo, una alegría que corresponde a Su majestuosidad, ya que el siervo ha reconocido la guía y ha encontrado lo que ha perdido, y el arrepentimiento implica reconocer la falta, lamentarse por haberla cometido, dejar de hacerla y tener la intención de no volver a cometerla. Luego dijo que el Al-lah, Ensalzado sea, es más generoso que su siervo: si éste se acerca a Él un palmo, Al-lah se acercará a él la distancia de un brazo. Y si se acerca a Él un brazo, Al-lah se acercará a él la distancia que hay entre los dos brazos abiertos. Y si viene a Él andando, Al-lah va hacia él corriendo". Este hadiz lo interpretan los ulemas y lo consideran como la verdadera esencia de Al-lah, sin embargo no sabemos cómo es esa carrera hacia el siervo, ni cómo se produce ese acercamiento, ya que es un asunto que solo Al-lah sabe. No se nos está permitido hablar de este tema, sino creer en su sentido y dejamos la forma en manos de Al-lah, Majestuoso y Excelso. El acompañamiento de Al-lah a su siervo se produce de dos formas: un acompañamiento especial que significa el apoyo y la victoria. Este es el sentido que indica el hadiz. El segundo es un acompañamiento general que consiste en la consciencia de Él y tenerlo siempre presente. Esta es una cualidad verdadera apropiada para Al-lah, Ensalzado sea.
Talha ibn 'Ubaidul-lah —que Al-lah esté complacido con él— narró: «Un hombre de Nayd se presentó ante el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— con el cabello revuelto. Oíamos su voz, pero no entendíamos lo que decía, hasta que se aproximó al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y le preguntó sobre el islam. El Mensajero —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le respondió: "Cinco rezos diarios". El hombre le preguntó: "¿Tengo que rezar más?". Respondió: "No, a menos que sea de forma voluntaria. Y ayunar el mes de ramadán". Le preguntó: "¿Tengo que ayunar más?". Respondió: "No, a menos que sea de forma voluntaria". Y le mencionó el azaque. Le preguntó: "¿Tengo que dar más caridad?". Respondió: "No, a menos que sea de forma voluntaria". Entonces, el hombre se dio la vuelta y se fue diciendo: "Por Al-lah que no haré nada más ni menos que esto". El Mensajero de Al-lah dijo: "Si es sincero, triunfará"».
Registrado por Al-Bujari y MuslimSe presentó ante el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— un hombre vecino de Nayd con el cabello alborotado y hablando en voz muy alta, pero no se entendía lo que decía. Se acercó al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y le preguntó sobre las obligaciones del islam. Entonces, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— comenzó hablándole de la oración, y le dijo que tenía que rezar cinco rezos diarios. El hombre le preguntó si debía realizar otros rezos además de los cinco obligatorios. Le respondió que no, a menos que quisiera realizar rezos voluntarios. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le dijo que otra obligación que tenía era ayunar el mes de ramadán. El hombre le preguntó si debía ayunar más días aparte de ramadán. A ello le respondió que no, a menos que ayunara de forma voluntaria. Luego, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le mencionó el azaque. El hombre le preguntó si debía dar más caridad aparte de la obligatoria. Y respondió que no, a menos que fuese voluntariamente. Después de escuchar del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— esas obligaciones, el hombre se dio la vuelta para irse y juró por Al-lah que las realizaría sin añadir ni omitir nada. Entonces, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo al respecto que, si el hombre era sincero en lo que juró, estaría entre los que triunfarían.
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «El mejor día en el que ha salido el sol es el viernes; en él fue creado Adán, en él entró al paraíso y fue expulsado de él, y la Hora no ocurrirá sino en viernes».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que el mejor día en el que ha salido el sol es el viernes. Entre sus características destacan que Al-lah creó en él a Adán —la paz sea con él— y lo hizo entrar al paraíso. También fue expulsado de él y depositado en la Tierra en viernes, y la Hora no sucederá sino en viernes.
Narró Abu Huraira -Al-lah esté complacido con él- que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Ciertamente el Día del Levantamiento vendrá el hombre influyente y de cuerpo pesado, pero su peso (buenas acciones) ante Al-lah no equivaldrá ni al peso del ala de un mosquito”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl hombre influyente, de cuerpo grande y pesado, el que oprime a las demás criaturas de Al-lah, el injusto y déspota de palabra y acto, el Día del Levantamiento su peso (de sus buenas acciones) ante Al-lah no equivaldrá ni al peso de un ala de un mosquito, estará desposeído de valor y rango.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que dijo el Profeta, Al-lah le bendiga y le dé paz: “No cubre un siervo a otro en esta vida sin que Al-lah lo cubra a él en el Último Día.”.
Registrado por MuslimEl musulmán, cuando observe que su hermano musulmán está cometiendo alguna falta, debe ocultarlo, y no pregonarlo entre la gente, porque se consideraría difusión de la indecencia. Quien lo haga buscando la complacencia de Al-lah, Él se lo compensará el Día del Levantamiento ocultando sus vergüenzas, sin airearlas antes los demás presentes.
Abu Muslim Al Jaulani narró: «Me habló el amado y honesto, pues es amado por mí y digno de mi confianza, 'Awf bin Malik Al Ashya'i —que Al-lah esté complacido con él— y dijo: "Estábamos con el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nueve, ocho o siete personas, y dijo: '¿No van a jurar fidelidad al Mensajero de Al-lah?'; y no hacía mucho que le habíamos jurado lealtad. Entonces le dijimos: 'Ya lo hemos hecho, ¡oh, Mensajero de Al-lah!'. Luego volvió a decir: '¿No van a jurar fidelidad al Mensajero de Al-lah?'. Respondimos: 'Ya lo hemos hecho, ¡oh, Mensajero de Al-lah!'. Dijo nuevamente: '¿No van a jurar fidelidad al Mensajero de Al-lah?'. Entonces extendimos la mano y le dijimos: 'Te hemos prometido ya lealtad, ¡oh, Mensajero de Al-lah! ¿A qué quieres que nos comprometamos?'. Contestó: 'A adorar solo a Al-lah sin asociarle nada, a rezar las cinco oraciones, a obedecer —y dijo en voz baja— y a no pedir nada a nadie'. Desde entonces he visto a algunos de los que estaban presentes caérseles la fusta y no pedir a nadie que se la recogiera"».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— se hallaba con unos cuantos de sus sahaba y les pidió tres veces que le juraran fidelidad y se comprometieran a ciertas cosas: Primero, adorar a Al-lah sin asociarle nada cumpliendo Sus mandatos y absteniéndose de Sus prohibiciones. Segundo, a realizar los cinco rezos obligatorios diarios. Tercero, a obedecer a las autoridades de los musulmanes según lo permitido. Cuarto, a confiar todas las necesidades a Al-lah y no pedir nada a la gente; y el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo esto en voz baja. Y los sahaba —que Al-lah esté complacido con ellos— pusieron en práctica lo que prometieron, tanto es así que el narrador del hadiz dijo: «Desde entonces he visto a algunos de los que estaban presentes caérseles la fusta y no pedir a nadie que se la recogiera», sino que bajaban ellos mismos a cogerla.