





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “No llegará la Hora del Juicio hasta que no hayáis combatido a los turcos. Personas de ojos pequeño, caras rojas y de nariz chata. Sus caras están aplastadas como las láminas de acero de un capacete de guerra. No llegará la Hora del Juicio hasta que no hayáis combatido a unas gentes cuyo calzado está confeccionado de pelo”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimNo llegará la Hora del Juicio hasta que los musulmanes hayan combatido a los turcos. Por su descripción, son personas de ojos pequeño, caras blancas con marcas rojas debido al frío, y sus narices son chatas. Sus caras son redondas y aplastadas como las láminas de acero de un capacete de guerra, debido a su grosor y gordura. Tampoco llegará la Hora del Juicio hasta que los musulmanes hayan combatido a un pueblo cuyo calzado está confeccionado de pelo. Estos son los mismos turcos, pero han sido citados de otro modo.
Narró Abû Huraira, que Al-lah esté complacido de él, que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “No llegará la Hora (del Día Juicio Final) hasta que no hayan combatido a Juzan y Kurman de los no árabes, cuyos rostros son blancas con marcas rojas debido al frío; sus narices son chatas; sus ojos son pequeños; sus caras son redondas y aplastadas como las láminas de acero de un capacete de guerra; y sus calzados están confeccionados de pelo”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimNo llegará la Hora (del Día Juicio Final) hasta que no hayan combatido a Juzan y Kurman de los no árabes, cuyos rostros son blancas con marcas rojas debido al frío; sus narices son chatas; sus ojos son pequeños; sus caras son redondas y aplastadas como las láminas de acero de un capacete de guerra; y sus calzados están confeccionados de pelo.
De Anas Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Abu Bakr le dijo a Umar, Al-lah esté complacido con los dos, después de la muerte del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ‘Ven con nosotros a visitar a Um Aiman, Al-lah esté complacido con ambos, como solía visitarla el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él’. Cuando la encontraron, ella empezó a llorar y le preguntaron: ‘¿Por qué lloras? ¿Es que no sabes que lo que Al-lah tiene es mejor para el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él?’ Ella dijo: ‘Ya sé que lo que Al-lah tiene es mejor para el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y no lloro por eso. Lloro porque la Revelación del cielo ya no descenderá más’. Estas palabras hicieron que les saltaran a ellos las lágrimas y comenzaron a llorar con ella”.
Registrado por MuslimLos compañeros del Mensajero de Al-lah, Él esté complacido con ellos, eran los más escrupulosos y precisos en seguir los mismos pasos del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en todos sus actos, por menores o mayores que sean, hasta tal punto de seguir literalmente sus pisadas al caminar, rodearlo cuando está sentado, así como realizar todos los actos que él realizaba. Este hadiz reafirma lo dicho y narra el momento en que Abu Bakr y Umar, Al-lah esté complacido con ambos, visitaron a una mujer (Umm Aiman), a la que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía visitar. Así que la visitaron porque él lo hacía en vida. Cuando entraron en su casa, ella empezó a llorar y le preguntaron: “¿Por qué lloras? ¿Es que no sabes que lo que Al-lah tiene es mejor para el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él?”, esto es, que será mejor que su vida terrenal. Ella dijo: “No lloro por eso. Lloro porque la Revelación del cielo ya no descenderá más”, puesto que no hay Revelación después del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Por eso, la ley de Al-lah concluyó antes del fallecimiento del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Dijo el Todopoderoso: “Hoy he perfeccionado para ustedes su ley religiosa y les he otorgado la medida completa de Mis bendiciones, y he dispuesto que el Islam sea su religión” [Corán, 5:3]. Estas palabras hicieron que les saltaran las lágrimas, porque les recordaron algo que habían obviado.
Ibn Abbás, Al-lah esté complacido con los dos, dijo que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo al ángel Gabriel, la paz sea con él: “¿Qué es lo que te impide visitarnos más veces de las que nos visitas? Y descendió la aleya siguiente: ‘Y no te podemos revelar nada ni venir a ti, excepto por orden y con el permiso de tu Señor. Suyo es el futuro, el pasado y el presente.”
Registrado por Al-BujariEl hadiz menciona la nostalgia que siente el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- por el Ángel Gabriel -la paz sea con él- ,porque él desciende a verlo procedente por orden de Al-lah, Enaltecido y Majestuoso sea. Gabriel había permanecido ausente cuarenta días sin descender, por lo que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le preguntó “¿Qué es lo que te impide visitarnos más de lo que nos visitas?”, esto es, no descendiste hasta que llegué a extrañarte. En este momento Al-lah le reveló al Ángel Gabriel que le diga al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: “Los ángeles no descienden sino por orden de tu Señor…”, esto quiere decir, que Al-lah, Alabado sea, le dijo a Gabriel que le diga que los ángeles descienden en períodos separados según la sabiduría y la voluntad de Al-lah, ya que Él, Alabado sea, “... conoce nuestro presente, pasado y futuro” [Corán, 19:64]. Es decir que Al-lah conoce todo lo de la vida mundanal y lo de la otra vida y de lo que hay entre ambos. La aleya se completa con “Y tu Señor no se olvida”, es decir, Al-lah no te olvidó al demorar la Revelación. Este hadiz indica que el ser humano debe buscar la compañía de los mejores, debe visitarlos e invitarlos a que lo visiten, por todo el bien que eso comprende.
De Abu Saíd Al Judrí, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Habrá uno de vuestros califas que, al final de los tiempos, dará el dinero a manos llenas, sin contarlo”.
Registrado por MuslimEl Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, informa de que al final de los tiempos habrá uno de califas musulmanes que dará el dinero a manos llenas, sin contarlo, dada la gran cantidad de dinero y de botines que habrá obtenido, además de su gran generosidad.
De Ibn Abbás, Al-lah esté complacido con los dos, que dijo: “Llegó Uyaina Ibn Hisnin de visita a casa de su sobrino Al Hur Ibn Qais, que era uno del grupo más próximo a Úmar, Al-lah esté complacido con él. Y a Úmar le gustaba rodearse de gente de conocimiento, fuesen jóvenes o mayores. Y también era de los recitadores del Corán y miembro del consejo del emir. Y le dijo Uyaina a su sobrino: ‘Sobrino, tú que tienes influencia ante el emir, pídele permiso para que me reciba. ’ Le dio permiso Úmar y cuando entró, dijo: ‘¡Oye Ibn Al Jattab, por Al-lah, tú no nos das mucho y no gobiernas entre nosotros con justicia!. ’ Y se enojó tanto Úmar, Al-lah esté complacido con él, que quiso golpearlo. Pero le dijo Al Hur: ‘¡Oh Emir de los creyentes, ciertamente Al-lah, Altísimo sea, dijo a Su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: ‘Acepta el perdón, ordena lo que es lícito y no recrimines a los ignorantes. Y este es uno de los ignorantes. Y por Al-lah que se detuvo Úmar ante el Libro de Al-lah, Altísimo sea (acatándolo). ”.
Registrado por Al-BujariEl noble compañero del Mensajero de Al-lah, Ibn Abbás -Al-lah esté complacido con ambos-, nos narra lo que le aconteció al Emir de los Creyentes, Úmar Ibn Al-Jattab -Al-lah esté complacido con él- cuando vino a verlo Uyaina Ibn Hisnin, uno de los más destacados de su tribu. Éste se dirigió al Emir de los Creyentes con malos modales, reproches y ataques. Luego, prosiguió con la amonestación diciéndole: “Ciertamente, tú nos das poco y no juzgas entre nosotros con justicia”. Esto enojó tanto a Úmar que estuvo a punto de golpearlo. Pero algunos recitadores, entre ellos el sobrino de Uyaina, Al Hur Ibn Qais, se dirigieron al Califa bien guiado -Al-lah esté complacido con él-. Y Al Hur le dijo: “¡Oh Emir de los creyentes! Al-lah, Enaltecido sea, dijo a Su Mensajero -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: “Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo como los ignorantes”. Y este es uno de los ignorantes”. Úmar se detuvo cuando Al Hur recitó esa aleya, porque Úmar -Al-lah esté complacido con él- era una persona que respetaba mucho todo lo que dicta el Libro de Al-lah, Enatecido sea. Asi que no golpeó al hombre por la aleya que fue recitada ante él. Estos son los modales de los compañeros del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. Nunca excedían los límites del Libro de Al-lah. Si se les decía: "Esta es la Palabra de Al-lah", nunca la excedían, sea lo que sea.
Narró Anas -Al-lah esté complacido con él-: “Unas gentes vinieron a ver al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y le pidieron que enviara con ellos algunos hombres para enseñarles el Corán y la Sunna. Envió con ellos setenta hombres de los Ansar (originarios de Yathrib) llamados “los recitadores del Corán”, entre los que se encontraba mi tío materno Haram. Hombres que recitaban el Corán, lo estudiaban y lo memorizaban de noche. De días traían agua a las mezquitas y salían a buscar leña para venderla después. Con lo que obtenían alimentaban a los pobres que habían emigrado hasta Medina, los cuales residían bajo un techado en la mezquita del Profeta, y también a los necesitados. Los envío el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- pero fueron interceptados en su camino por un grupo de hombres que les dio muerte antes de llegar a a su destino. Entonces dijeron: ‘Oh Al-lah, haz que nuestro Mensajero sepa que Te hemos encontrado. De Ti estamos complacidos y Tú de nosotros estás complacido’. Un hombre le propinó una estocada a Haram, el tío materno de Anas, por la espalda con una lanza hasta darle muerte. Antes de morir, Haram dijo: ‘Por el Dios de la Kaaba que he salido victorioso’. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo de ellos: ‘Sus hermanos han sido asesinados. Antes de su muerte dijeron: ‘Oh Al-lah, haz que nuestro Mensajero sepa que Te hemos encontrado. De Ti estamos complacidos y Tú de nosotros estás complacido’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimQue una delegación de las tribus árabes vino a ver al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- le dijeron que se habían convertido al Islam, y le pidieron que enviara con ellos algunos hombres para enseñarles el Corán. El Mensajero de Al-lah envió con ellos setenta hombres llamados “los recitadores del Corán”, dado que están constantemente estudiándolo y memorizándolo. A pesar de ello, también se dedicaban a ganarse la vida. Por esto Anas dice: “De días traían agua a las mezquitas para que los fieles puedan realizar la ablución o para beber, y salían a buscar leña para venderla después”. Con lo que obtenían alimentaban a los pobres que habían emigrado hasta Medina (Ahl Asuffah), los cuales residían bajo un techado que les hacía sombra en la mezquita del Profeta, y también a los necesitados. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- envió a estos recitadores del Corán pero fueron interceptados antes de llegar a su destino, la casa de Abu Albaraa Ibn Mulaib Al-Anasa. Los interceptó Amir Ibn Atufayil y con él un grupo de hombres. Los atacaron y terminaron dándoles muerte. Entonces los recitadores antes de su muerte dijeron: “Oh Al-lah, haz que nuestro Mensajero sepa que Te hemos encontrado. De Ti estamos complacidos y Tú de nosotros estás complacido”. Entro relato, que dijeron: “Informen a nuestra gente de que hemos encontrado a nuestro Señor. Él está complacido de nosotros y nosotros estamos complacidos con Él”. El Ángel Yibril informó al Mensajero de Al-lah de que: “han encontrado a su Señor. Él está complacido de ellos y ellos están complacidos con Él”, como lo relató Bujari. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo entonces: ‘Sus hermanos han sido asesinados. Antes de su muerte dijeron: ‘Oh Al-lah, haz que nuestro Mensajero sepa que Te hemos encontrado. De Ti estamos complacidos y Tú de nosotros estás complacido’”. Esto significa que Al-lah está satisfecho de ellos por su adoración y que ellos están satisfechos de Él por todos los bienes que les ha otorgado, la satisfacción de Al-lah consite en el don de bondad y clemencia.
Narró Zaib Ibn Arqam, Al-lah se complazca de él:Salimos con el mensajero de Al-lah –la paz y las bendiciones sean con él- en un viaje y fuimos azotados por dificultades, entonces Abdullah Ibn Ubai dijo: “No ayuden a los que están con el mensajero de Al-lah hasta que lo abandonen” después dijo: “si regresamos a Medina los más fuertes expulsaran de ella a los más débiles” entonces fui y le informe al mensajero de Al-lah lo que había dicho y mando a llamar a Abdullah Ibn Ubai (para preguntarle por sus palabras) entonces el juro que no lo había hecho, y las personas dijeron que Zaid le mintió al profeta, y quede con mucho resentimiento en mi corazón por lo que dijo (Jurar en falso ante el mensajero de Al-lah) hasta que Al-lah descendió la revelación que me daba la razón (Cuando los hipocritas se presentan ante ti…) despues el profeta los llamo para pedir perdón por ellos, estos se llenaron de soberbia y dieron media vuelta.
Registrado por Al-Bujari y MuslimZaid Ibn Al Arqam, Al-lah se complazca de él, menciona que durante un viaje con el profeta, la paz y las bendiciones sean con él, había creyentes e hipocritas, las personas fueron azotadas por dificultades y penurias por la poca cantidad de alimentos que tenían, entonces Abdullah Ibn Ubai Ibn Salul –el líder de la hipocresía e incredulidad- dijo: (“No ayuden a los que están con el Mensajero de Dios hasta que lo abandonen”.) 63:7 ósea no ayuden a nadie para que pasen hambre y abandonen al mensajero de Al-lah, también dijo: (“Si regresamos a la ciudad [de Medina], los más poderosos expulsaremos de ella a los más débiles) 63: 8 osea los poderosos eran ellos y los débiles eran el profeta y sus compañeros, eso fue escuchado por Zaid Ibn Arkam y se lo contó al profeta, la paz y las bendiciones sean con él, todo lo que había dicho Abdullah Ibn Ubai advirtiendole de él, entonces el profeta mandó a llamarlo y le preguntó por lo sucedido, Abdullah comenzó a jurar insistentemente que no había dicho nada, el profeta aceptaba las excusas de las personas y dejaba lo que ocultaban sus corazones para Al-lah, cuando Zaid se enteró se sintió muy enojado y las personas comenzaron a decir: Zaid Ibn Al Arqam le mintió al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones sean con él, lo que hizo que Zaid se sintiera peor hasta que Al-lah descendió la revelación confirmando las palabras de Zaid: "Si se presentan ante ti los hipócritas" [la sura de los hipócritas] luego de eso el profeta mandó a llamar a los hipócritas a la cabeza de ellos Abdullah Ibn Ubai para pedir perdón a Al-lah por ellos y por lo que habían dicho, ellos rechazaban y se retiraban con mucha soberbia y menosprecio al profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, debio a que el Profeta la paz y las bendiciones sean con él quería perdir por ellos.
Narró Aisha -Al-lah se complazca de ella-: dijo el mensajero de Al-lah: “no creo que fulano y fulano sepan algo de nuestra religión” dijo Al Laiz ibn Sa'd uno de los narradores de este hadiz: esos dos hombres eran unos hipocritas.
Registrado por Al-BujariAisha, Al-lah se complazca de ella, narró que el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le informó sobre dos hombres los cuales no sabían nada de la religión del islam, ya que ellos aparentaban ser musulmanes pero la realidad es que eran incrédulos, lo que el profeta informó sobre esos hombres no se considera como los rumores prohibidos (Guibah) sino que son de las cosas que son necesarias decir, para que los que no los conozcan no se dejen engañar por las apariencias, su dicho: “No creo...” el termino creer en esta situación significa seguridad ya que el profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, conocía perfectamente a los hipócritas ya que Al-lah se lo había revelado en la sura del arrepentimiento, Ibn Abbas, Al-lah se complazca de él, dijo: Le decíamos a la sura del arrepentimiento “Al Fadiha” (La que expone, ya que exponía a los hipócritas) también dijo Ibn Abbas: “Era revelada esa sura y ellos (los hipócritas) quedaban expuestos cada vez más hasta que sentimos miedo (de ser parte de ellos).