





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Narró ‘Ali, que Al-lah esté complacido de él: “No he vista el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, usar expresiones de sacrificar a sus padres por alguien después de haberlo hecho para Sa’ad cuando dijo (en el día de la batalla de Uhud): “Arroja la flecha y ¡que mi padre y mi madre sean tu rescate!”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimNarra ‘Ali, que Al-lah esté complacido de él, que jamás vio que el Mensajero, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decir que sus padres los puede dar en sacrificio excepto para Sa’ad Ibn Abû Waqqas, Al-lah este complacido con él cuando le oyó decirle en la batalla de Uhud: “Arroja la flecha y ¡que mi padre y mi madre sean tu rescate!”. Es una expresión que los árabes solían usar y que significa un amor y una devoción profunda. Otro hadiz verídico habla también de que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, había dicho dicha expresión para Zubayr, Al-lah este complacido con él, en la batalla de al-Jandaq. De esta forma, aunque ‘Ali, que Al-lah esté complacido de él, en su narración del hadiz probablemente ignoraba que el Mensajero lo haya hecho antes; o que ‘Ali solo se refería a ese día de la batalla de Uhud.
Narró ‘Aisha, que Al-lah esté complacido de ella, que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, decía: “Ciertamente me preocupa como quedarán después de mi muerte, solo los pacientes y perseverantes las tratarán con bondad”. Luego ‘Aisha dijo: ‘Que Al-lah le haga beber a tu padre de la fuente de Salsabil (una fuente de agua en el paraíso) haciendo referencia a ‘Abdu Ar-Rahman Ibn ‘Afu, quien se encargó de cuidar a las madres de los creyentes (las viudas del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), entregándole dinero (producto de la venta de una parcela), se dijo que fue vendida por cuarenta mil dinares.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por AhmadNarra Abû Salam Ibn ‘Abdu Ar-Rahman Ibn ‘Afu, que Al-lah tenga misericordia de él, que la madre de los creyentes (um al-muminin), ‘Aisha, que Al-lah esté complacido de ella, dijo: ‘El Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le habló a sus esposas’ y les dijo: “Me entristece y me preocupa su situación después de mi muerte, ya que no dejé ninguna herencia, y solo los más pacientes y perseverantes serán los capacitados para sostenerlas”. Luego ‘Aisha le dijo a Abû Salam: ‘Que Al-lah le haga beber a tu padre ‘Abdu Ar-Rahamn Ibn ‘Afu de la fuente de agua en el Paraíso llamada Salsabil’. ‘Abdu Ar-Rahman Ibn ‘Afu había entregado por caridad a las esposas del Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, una parcela, que se vendió por cuarenta mil dinares.
Narró Abdurahman Ibn Abu Umaira -uno de los compañers dle profeta -la paz y las bendiciones sean con él- que el Profeta le dijo a Muawiah:"¡Oh Alah! haz que esté bien guiado, y que sea un guía para los demás".
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por AhmadEl Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- hizo una súplica por Muawiah Ibn Abu Sufián, en el que le pidió a Alah que lo hiciera una guía hacía el bien, y que fuera un gúia para si mismo y para los demás.
De Asmá Bint Abu Bakr, Al-lah esté complacido con ambos, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó y mencionó la prueba a la que se someterá el difunto en su tumba, pero cuando lo dijo, se formó un alboroto entre los musulmanes que me impidió oír las palabras del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Cuando el alboroto se calmó, le dije a un hombre que había a mi lado: ‘Que Al-lah te bendiga, ¿qué ha dicho el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, al final de su sermón?’ Dijo: ‘Me ha sido revelado que serán sometidos a una prueba en sus tumbas muy parecida a la del Anticristo’”.
Registrado por Al-Bujari - Registrado por An-nsaa'iAsmá Bint Abu Bakr As-Siddiq, Al-lah esté complacido con ambos, informa de que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se levantó encima del almimbar y comenzó a recordarle a los musulmanes los asuntos de la Otra vida, hasta que llegó al asunto de la tumba y sus condiciones. Mencionó el conflicto que vivirá el difunto en su tumba, en referencia a las preguntas que los dos ángeles Munkar y Nakir le harán a cada siervo sobre quién es su Señor, su Mensajero y su religión. Se le denominó en árabe “fitna” puesto que es un conflicto o prueba en la que se examinará la fe del siervo y la firmeza de su credo. De modo que, aquellos que han sido agraciados con superar el examen, habrán vencido y los que fracasen habrán perdido. Cuando lo dijo, se formó un gran alboroto entre los musulmanes, por miedo de la prueba de la tumba, lo que le impidió a Asmá oír las palabras del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Cuando se calmó el alboroto, ella le preguntó a un hombre que había a su lado: ‘Que Al-lah te bendiga, ¿qué ha dicho el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, al final de su sermón?’ Le dijo: que Al-lah le ha revelado que la gente será sometida a la prueba de la tumbas, una prueba muy parecida a la prueba del Anticristo. Ciertamente la prueba del Anticristo será dura y severa al igual que la de la tumba.
Narró Abu Ayub -Al-lah este complacido con él-: "Salió el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones sean con él- cuando el sol se había puesto, escuchó ruidos y dijo: son judíos siendo castigados en sus tumbas".
Registrado por Al-Bujari y MuslimSalió el Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- cuando el sol se había puesto y escuchó unos ruidos de judíos siendo castigos y dijo: son judíos siendo castigados en sus tumbas".
Narró Abû Huraira, que Al-lah esté complacido de él, que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Cuando una persona fallecida es enterrada, llegan dos ángeles, de color azul y negro, que son llamados Al-Munkar y An-Nakir. Ellos preguntan: ‘¿Qué dijiste acerca de este hombre?’, y él dice lo que solía decir: ‘Él es un siervo de Al-lah y Su mensajero. Atestiguo que no hay más divinidad que Al-lah y que Muhammad es Su siervo y enviado’. Ellos responden: ‘Sabíamos que tú dirías eso’. Entonces la tumba se hace espaciosa para él, setenta cúbitos por setenta, y es iluminada para él. Y le dicen: ‘Duerme’. Él pregunta: ‘¿Puedo volver con mi familia y decirles?’, y ellos le responden: ‘Duerme el sueño del novio, que será despertado por quien más ama’. Hasta que Al-lah lo levanta de su lugar de descanso. Pero si el fallecido es un hipócrita, él responde a los ángeles: ‘Yo escuché a la gente diciendo tal y tal cosa, y sólo repetí lo que ellos decían’. Ellos responden: ‘Sabíamos que dirías eso’. Entonces la tierra lo constriñe y aprieta hasta que sus costillas se entrelazan unas con otras, y así continúa atormentado hasta que Al-lah lo levante de su tumba”.
Registrado por Al-TirmidhiCuando una persona fallecida es enterrada, llegan dos ángeles, de color negro y azul. Uno de ellos llamados Al-Munkar; y el otro An-Nakir. Y preguntarán al fallecido, qué decía de este hombre, en referencia al Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; al que el fallecido les contesta que el Profeta, es un siervo de Al-lah y Su mensajero, y atestigua que no hay más divinidad que Al-lah y que Muhammad es Su siervo y Su mensajero. Y los dos ángeles le dirán que sabían que iban a contestar eso. Y en seguida la tumba del fallecido se ensancha setenta cúbitos por setenta, y es iluminada para él. Luego el fallecido pregunta a los dos ángeles si puede regresar con su familia para informarle de que se encuentra bien, y se pondrán contentos por él, y no se entristecen. Pero los ángeles le dirán que duerma como duerme el novio al que nadie despertará sino el más amado para él. Entonces dormirá de forma agradable hasta que Al-lah lo envíe el Día de la Resurrección. Sin embargo, si la persona es hipócrita, responderá la primera pregunta, afirmando que oía la gente decir que Muhammad es el Mensajero de Al-lah, y que así lo repetía él, sin saber si era un Profeta de verdad o no. Y los dos ángeles, le dirán que sabían que iban decir eso; y le dirán a la tierra que se comprima de tal forma que aprieta sus costillas hasta que se entrelazan unas con otras, y así continúa atormentado hasta que Al-lah, Glorificado y Exaltado sea, lo envíe el Día de la Resurrección.
De Awf Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Entré a ver al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, estando en su tienda de campaña de piel curtida de color rojizo, durante la expedición militar de Tubuk. Le dijo: “Cuenta seis señales de la llegada de la Hora final: mi muerte; la conquista de Jerusalén por parte de los musulmanes; una pandemia que acabará con vidas humanas como la epidemia que mata el ganado; la abundancia del dinero de modo que se le da a un hombre cien dinares y aun así sigue insatisfecho; un conflicto del que no se salvará ningún hogar árabe; una tregua que alcanzaréis con los de piel clara (romanos), pero ellos traicionaran su acuerdo con vosotros y vendrán a combatiros bajo ochenta estandartes, debajo de cada uno se alistan doce mil soldados”.
Registrado por Al-BujariAwf Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, entró a ver al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, estando en su tienda de campaña de piel curtida de color rojizo, durante la expedición militar de Tubuk. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo: cuenta seis señales de la llegada de la Hora final: mi muerte; la conquista de Jerusalén por parte de los musulmanes, un hecho que ya ocurrió en la época de Umar, Al-lah esté complacido con él; una pandemia que acabará con vidas humanas como la epidemia que mata el ganado; la abundancia del dinero de modo que se le da a un hombre cien dinares y aun así sigue insatisfecho. Se cree que esta señal ya se dio en la época del tercer califa Uzmán, Al-lah esté complacido con él, cuando aumentaron las conquistas militares. Luego, acontecerá un conflicto del que no se salvará ningún hogar árabe. Se cree que fue el asesinato del tercer califa Uzmán, Al-lah esté complacido con él, y todos los conflictos que le sucedieron. Alcanzaréis una tregua con los romanos, pero ellos traicionaran su acuerdo con vosotros y vendrán a combatiros bajo ochenta estandartes, debajo de cada uno se alistan doce mil soldados, esto es, serán novecientos mil sesenta soldados en total.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “No llegará la Hora del Juicio hasta que no salga un fuego de la tierra del Hiyaz (Meca y Medina) que ilumine las nucas de los camellos en la ciudad de Bosra (actual Siria)”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimLa Hora del Juicio no acontecerá hasta que no salga un fuego de la tierra de Meca, Medina y alrededores que ilumine las nucas de los camellos en la ciudad de Bosra (actual Siria). En el año 954 de la Hégira ya se propagó un fuego inmenso que salió de la parte oriental de Medina, detrás de Al-Hurra. Las gentes del Cham (región de la actual Siria) conocieron la noticia, así como llegó a todos los países cercanos. Asimismo, ulemas musulmanes como An-Nawawi, Al-Qurtubi o Abu Chama han citado este suceso en sus libros.
De Abu Nadra, que dijo: “estábamos en casa de Yabir Ibn Abdullah y nos dijo: ‘Los habitantes de Irak casi no mandarán impuestos ni en moneda ni en especie’. Dijimos: ‘¿Cómo es eso posible?’ Dijo: ‘Debido a su ocupación por los persas que les impedirán hacerlo’. Luego dijo: ‘Los habitantes de Cham (región de Damasco) casi no mandarán impuestos ni en moneda ni en especia’. Dijimos: ‘¿Cómo es eso posible?’ Dijo: ‘Debido a su ocupación por los romanos que les impedirán hacerlo’. Guardó silencio por un instante y luego dijo: ‘El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: ‘En las últimas generaciones de mi pueblo, habrá un califa que recaudará el dinero en cantidades incontables’. Dijo: ‘Le dije a Abu Nadra y Abu Al-‘Alaa: ¿creéis que se trata de Umar Ibn Abdul Aziz?’ Dijeron: ‘No’”.
Registrado por MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, informa de que los musulmanes conquistarán Irak y le impondrán unos impuestos en dinero y especie que deberán abonar a los musulmanes, pero esta recaudación se verá interrumpida al final de los tiempos, dado que los infieles persas ocuparán el territorio e impedirán que los musulmanes recauden esas partidas. De igual modo, informa de que los musulmanes conquistarán el Cham (región de Damasco) y le impondrán unos impuestos en dinero y especie que deberán abonar a los musulmanes, pero esta recaudación se verá interrumpida al final de los tiempos, dado que los infieles romanos ocuparán el territorio e impedirán que los musulmanes recauden esas partidas. Luego, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, informa de que en las últimas generaciones de la comunidad islámica, habrá un califa que recaudará el dinero a espuertas, en cantidades incontables, debido a las numerosas conquistas. De modo que empezará a tirarle a su pueblo el dinero como quien tira puñados de arena. El narrador dice que le preguntó a algunos sabios seguidores del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, al respecto de si se trata de Umar Ibn Abdul Aziz, pero ellos le dijeron que no era él.