





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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De Aisha, Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cuando padecía la enfermedad que le causó la muerte, dijo: ‘Al-lah maldijo a los judíos y a los cristianos por haber convertido las tumbas de sus profetas en lugares de adoración’. Luego, Aicha agregó: “De no haber sido por su advertencia, su tumba estaría en un lugar destacado, pero no pudo ser por el temor a que se la tomase como mezquita”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAl-lah ha enviado a los profetas para que consigan la unicidad de Al-lah. El mejor de estos profetas, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, era muy vigilante con este aspecto y con acabar con todas las formas de idolatría y asociación de otros entes a Al-lah. Por su parte, Aicha, Al-lah esté complacido con ella, fue quien cuidó del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cuando padecía la enfermedad que le causó la muerte, y fue quien estuvo presente en el momento que su vida se detuvo. Ella dijo que, estando padeciendo esa enfermedad terminal, temió que su tumba se tomase como lugar de adoración, de modo que se rece en él, y que esto les lleve a interponerse ante la adoración de Al-lah Todopoderoso. Dijo: “Al-lah maldijo a los judíos y a los cristianos por haber convertido las tumbas de sus profetas en lugares de adoración”, esto es, los maldice y reafirma que Al-lah los maldice por haber actuado de ese modo. También advierte de lo que hicieron para que no se repita entre los musulmanes. Por este motivo sus compañeros, Al-lah esté complacido con ellos supieron su intención y lo enterraron en la habitación de Aicha. No se nos ha transmitido ninguna noticia ni de sus compañeros, ni de los primeros musulmanes que les sucedieron, acerca de que visitaran su distinguida tumba para ingresar en ella con el fin de rezarle y suplicarle. Incluso, cuando la tradición profética se cambió por innovaciones en temas de religión, Al-lah seguía protegiendo a su Mensajero de aquello que detestaba que se hiciese en su tumba: le dio la inmunidad por medio de tres velos infranqueables, que ningún innovador en la fe puede franquear.
Narró Ibn Mas'ud -Allah esté complacido con él-: “Estábamos con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- en una tienda y erámos aproximadamente unos cuarenta. Entonces dijo: "¿Estarían satisfechos si fueran ustedes un cuarto de la gente del Jardín?".Dijimos: "Sí". Dijo: "¿Estarían satisfechos con ser un tercio de la gente del Jardín?" Dijimos: "Sí". Dijo: "Por Aquél en cuya mano está el alma de Mohammad, que les espero que sean la mitad de la gente del Jardín y eso es porque en el Jardín no entra más que el alma creyente, sumisa a Allah. Y ustedes no son entre los asociadores, es como un pelo blanco en la piel de un toro negro o como un pelo negro en la piel de un toro rojo’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se sentó con sus compañeros en una jaima pequeña; eran aproximadamente unos cuarenta hombres. Y le preguntó: “¿Estaríais satisfechos si fuerais vosotros un cuarto de la gente del Jardín?” Dijimos: “Sí”. Dijo: “¿Estaríais satisfechos con ser un tercio de la gente del Jardín?” Dijimos: “Sí” Dijo: “Por Aquel que tiene el alma de Muhammad de su mano, yo deseo que seáis la mitad de la gente del Jardín, y que la otra mitad sean gente de otras naciones, ya que en el Jardín no entra más que el alma creyente, no ingresará en él el asociador e incrédulo. Y vosotros comparados con los asociadores de las otras naciones sois muy reducidos, como el pelo de otro color en la piel del toro tan cubierta de pelos”.
Abu Musa Al Ash'ari —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Quien empuñe armas contra nosotros no es de los nuestros».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— advierte contra empuñar armas contra los musulmanes para intimidarlos o saquearlos. Quien lo haga sin un motivo justo cometerá un gran crimen y un pecado mayor, y merecerá esta severa amenaza.
Abu Za'laba Al-Jushani Yurzum bin Nashir —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Al-lah ha prescrito obligaciones, así que no las descuiden; ha establecido límites, así que no los traspasen; ha prohibido cosas, así que no las cometan, y ha guardado silencio sobre asuntos por misericordia hacia ustedes, no por olvido, así que no indaguen acerca de ellos».
Registrado por Ad-Daraqutni en sus Sunan y otrosEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que Al-lah ha prescrito obligaciones y deberes, así que deben adherirse a ellos y no ser negligentes al respecto por abandono o descuido. También ha establecido límites y advertencias que los protegen de lo que Él no aprueba, así que no deben traspasarlos más allá de lo que la ley permite. Asimismo, ha prohibido cosas ilícitas, por lo que no deben practicarlas ni acercarse a ellas. En cuanto a lo demás, Al-lah lo ha dejado sin especificar por misericordia hacia Sus siervos, no por olvido; por ello, el principio que prevalece es el de su permisibilidad, así que no debe investigar acerca de ello.
Abu Muhammad Al-Hasan ibn ‘Ali ibn Abu Talib, nieto del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y su alegría, narró: «Memoricé del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: "Deja lo que te genere incertidumbre por aquello que no te la genere"».
Registrado por At-Tirmidhi y An-Nasa'iEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— mandó dejar todas aquellas palabras o acciones cuya prohibición, ilicitud o permisión fuesen dudosas por aquello que es seguro y bueno y no presenta dudas acerca de su licitud.
Abu Ya‘la Shaddād ibn Aws —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— relató: «En verdad, Al-lah ha prescrito la excelencia y la bondad ("ihsan") en todo. Así pues, cuando maten, háganlo de la mejor manera; y cuando sacrifiquen, háganlo de la mejor forma. Y que cada uno de ustedes afile bien su cuchilla y procure aliviar el padecimiento del animal que sacrifica».
Registrado por MuslimEl Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— notifica que Al-lah ha prescrito para nosotros la benevolencia y la excelencia en todos los asuntos. La excelencia consiste en ser siempre consciente de que Al-lah te observa: en los actos de adoración, al hacer el bien y evitar perjudicar a las criaturas, y también incluye a la hora de matar y sacrificar. La benevolencia al matar por aplicación del Talión, escogiendo la manera más fácil, suave y rápida para morir. La benevolencia en el momento de sacrificar al animal, siendo compasivo con él, afilando el cuchillo lejos de su vista y evitando sacrificarlo delante de otros animales que estén mirando.
Abu Malik Al-Hariz ibn ‘Asim Al-Ash‘ari —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «La pureza es la mitad de la fe, “al-ḥamdu li-l-hah” llena la balanza y “subhana-l-lah" y "al-hamdu li-l-lah” llenan —o llena— lo que hay entre el cielo y la tierra. La oración es luz, la limosna es una evidencia, la paciencia es resplandor y el Corán es un argumento a tu favor o en tu contra. Toda persona sale por la mañana y negocia con su alma: o bien la libera, o bien la arruina».
Registrado por MuslimEl profeta —que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que la purificación física, ya sea con la ablución menor o mayor, es una condición para realizar la oración. Este hadiz muestra que "la alabanza ‘al hamdulil-láh’ llena la balanza" es decir alabar a Al-lah, Glorificado sea, y enaltecerLe con los atributos de perfección se miden el día de Resurrección y llenan la balanza de las buenas obras. y que las expresiones de ‘subhanal-láh’ y ‘al hamdulil-láh’ - es decir: eximir a Al-lAh de toda deficiencia, y describirLo con los atributos de perfección total, glorificándoLe con amor y proclamando Su grandeza, todo esto llena lo que está entre los cielos y la tierra. Y que "la oración es luz" que ilumina el corazón y el rostro del siervo, y también lo ilumina en su tumba y en el día del Juicio. Y que "la caridad es prueba" que muestra la veracidad de la fe del creyente, y lo diferencia del hipócrita quien se abstenga de dar caridad porque no cree en la promesa de que regresará ante Él. También que "y la paciencia es luminosidad"; la paciencia es abstenerse de la desesperación y la inconformidad. La paciencia es una luz que brilla como el sol, calienta y quema, y exige esforzarse para impedir que el alma siga sus pasiones; la persona paciente avanza iluminada con la luz de la guía hacia el camino recto. La paciencia es de tres tipos: la perseverancia en la adoración, la paciencia contra la desobediencia, y la paciencia al recibir las desgracias y las dificultades de la vida. Y que "el Corán es una prueba para ti" al recitarlo y aplicar sus normas, o " una prueba contra ti" cuando lo abandonas, sin aplicarlo ni recitarlo. Luego el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- informó que toda la gente se esfuerza levantándose y saliendo de sus hogares para realizar obras diferentes. Algunos de ellos siguen el camino recto de la obediencia, entonces se salvarán del fuego, mientras que otros se desvían cometiendo los pecados y entonces caen en la perdición y entrarán en el fuego.
Abu Sa'id Sa'd bin Málik bin Sinán Al-Judri —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Ninguna acción debe causar daño, ni se debe infligir un perjuicio (deliberado) a nadie».
Registrado por Ibn Mayah, Al-Daraqutni y otros como MusnadEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclaró que es obligatorio prevenir todo tipo de daño, en todas sus formas, tanto hacia uno mismo como hacia los demás; por lo tanto, no le está permitido a nadie causarse daño a sí mismo ni perjudicar a otros. Tampoco le está permitido responder al mal con el mal, porque el daño no se elimina con el daño, a menos que sea a través de la aplicación del talión, sin transgredir sus límites.
Ibn 'Abbás —que Al-lah esté complacido con ambos— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Si a la gente se le concediera lo que reclama, algunos hombres exigirían los bienes y la sangre de otros; por eso, al demandante le corresponde (presentar) la evidencia y a quien la niega (en su defensa), jurar».
Relatado por Al-Baihaqui y otros de esta manera, y parte de él en los dos SahihsEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— explica que si se le concediese a la gente lo que demanda sin pruebas ni indicios, reclamaría los bienes y la sangre de otros. Sin embargo, el demandante debe presentar pruebas y evidencias que respalden su reclamo. Si no las tiene, la demanda se traslada al demandado; y, si este la niega, deberá jurar para demostrar su inocencia.