





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
All
De Ibn Abbas —que Al-láh esté complacido con ambos— que dijo: El Mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— recibió la revelación divina a la edad de cuarenta años. Pasó trece años en La Meca. Luego, se le ordenó emigrar y emigró a Medina, donde permaneció durante diez años. Luego, él —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— falleció.
Registrado por Al-Bujari y MuslimIbn Abbas —que Al-láh esté complacido con él— informa que la revelación fue enviada al Mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— y su misión profética comenzó a la edad de los cuarenta años, y permaneció en La Meca durante trece años después de la revelación. Luego, se le ordenó emigrar a Medina, donde permaneció durante diez años. Luego, él —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— falleció a la edad de sesenta y tres años.
Qatada —que Al-láh tenga misericordia de él— narró: Anas ibn Mālik —que Al-láh esté complacido con él— nos informó: Un hombre dijo: "Oh, Profeta de Al-láh, ¿Cómo se reunirán los incrédulos en el Día de la Resurrección sobre sus rostros?" Él dijo: "Aquel que es poderoso para hacerlos caminar sobre sus pies en este mundo, ¿no es lo suficientemente poderoso para hacerlos caminar sobre sus rostros en el Día de la Resurrección?" Qatādah dijo: "¡Sí, por el honor de nuestro Señor!"
Registrado por Al-Bujari y MuslimSe le preguntó al Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— cómo se reunirán los incrédulos sobre sus rostros en el Día del Juicio. En respuesta, él —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— dijo: ¡¿Quien los hizo caminar sobre sus pies en este mundo no podrá hacerlos caminar sobre sus rostros en el Día de la Resurrección?! De hecho, Al-láh es Poderoso para hacer todas las cosas.
Abu Huraira —que Al-láh esté complacido con él— reportó que: El Mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— le dijo a su tío paterno: "Di 'no hay más divinidad digna de ser adorada fuera de Al-láh', y testificaré por ti en el Día del Juicio." Él dijo: "Si no fuera por el temor de que los Quraysh me censuren y digan que fue el miedo (a la muerte inminente) lo que me indujo a hacerlo, ciertamente habría deleitado tus ojos con eso". Entonces, Al-láh reveló: {Ciertamente no puedes guiar a quien quieras, pero Al-láh guía a quien Él quiere.} [Surat al-Qasas: 56].
Registrado por MuslimEl Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— le pidió a su tío paterno Abu Tālib, mientras agonizaba, que pronunciara el testimonio de fe, para poder interceder por él en el Día del Juicio y testificar que él era musulmán. ¡Pero se negó a pronunciarlo, temiendo que los Quraysh lo insultaran y dijeran que abrazó el Islam por miedo a la muerte y la debilidad! Le dijo al Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él—: Si no fuera por eso, te habría alegrado al decir el testimonio y cumplir tu deseo y hacerte feliz. Entonces, Al-láh Todopoderoso reveló una aleya que indica que el Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— no tenía poder para guiar a las personas en el sentido de inspirarlas a aceptar el Islam, pero es Al-láh Todopoderoso solo Quien otorga tal guía a quienquiera que Él desee; y que el Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— los guio solo aclarándoles, mostrándoles y llamándoles al camino recto.
Anas Ibn Malik —que Al-lah esté complacido de él— narró: «El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— notó la ausencia de Zabit bin Qais y un hombre le dijo: "Mensajero de Al-lah, te traeré noticias suyas". Entonces se dirigió a su casa y lo encontró sentado con la cabeza baja. Le dijo: "¿Qué te sucede?". (Zabit) respondió: "Algo malo. Un hombre levantaba su voz por encima de la del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— por lo que todas sus buenas acciones fueron anuladas y se encuentra entre los habitantes del fuego". Regresó y le informó (al Profeta) sobre lo que (Zabit) le había dicho. Entonces, se dirigió nuevamente a Zabit con una gran noticia. El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le había dicho: "Ve a él y dile que no es de los habitantes del fuego, sino del paraíso"».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— notó la ausencia de Zabit bin Qais —que Al-lah esté complacido con él— y preguntó por él, entonces, un hombre le dijo que le traería noticias sobre su ausencia, por lo que se fue a su casa y lo encontró triste, con la cabeza gacha. Le preguntó lo que le pasaba, y este le contó su mal. Solía alzar la voz por encima de la del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—, y Al-lah había advertido a quien lo hiciese que sus buenas acciones serían anuladas y él sería de los habitantes del infierno. El hombre regresó junto al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y le explicó lo que le pasaba. Entonces, le ordenó volver con Zabit y darle la buena noticia de que no era de los habitantes del infierno, sino del paraíso. Esto se debía a que su voz era alta por naturaleza y él era el vocero del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y de los Ansar.
'Abdul-lah bin 'Amr bin Al 'As —que Al-lah esté complacido con ambos— narró que escuchó decir al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: «Cuando oigan al muecín, repitan lo que él dice; luego invoquen las bendiciones de Al-lah sobre mí, pues a quien lo haga, Al-lah lo elogiará diez veces. Después pidan a Al-lah que me conceda "al wasila", que es un alto grado y estatus en el paraíso solo adecuado para uno de Sus siervos, y espero que ese sea yo. Y quien pida para mí "al wasila" obtendrá necesariamente la intercesión».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— indica que quien escuche la llamada a la oración del muecín debe repetir sus palabras, con la excepción de cuando dice «hayya 'ala-s-salah» (vengan a la oración) y «hayya 'ala-l falah» (vengan a lo que les llevará al éxito), pues debe decir en su lugar «la haula wa la qwata il-la bil-lah». Después debe pedir las bendiciones de Al-lah sobre el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— cuando finalice la llamada, pues, a quien pida las bendiciones de Al-lah para él una vez, Al-lah lo elogiará por ello diez veces ante los ángeles. A continuación, ordena pedir a Al-lah para él «al wasila», que es un alto rango y estatus en el paraíso y el más elevado, el cual solo es adecuado y posible para un siervo de todos los siervos de Al-lah el Altísimo. «Y espero que ese sea yo»; El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— lo dice con humildad porque dicha elevada posición solo puede ser para un siervo; y tiene que ser para él por ser lo mejor de la creación. Luego aclara que quien pida a Al-lah «al wasila» para él —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— obtendrá su intercesión.
'Uzman bin Abu Al 'As —que Al-lah esté complacido con él— narró: «Me dirigí al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y le dije: "Oh, Mensajero de Al-lah, el Demonio se interpone durante mi rezo y mi recitación y hace que me confunda". El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: "Ese demonio se llama Jinzab. Cuando lo percibas, pide refugio en Al-lah de él y escupe ligeramente tres veces sobre tu izquierda". Lo hice y Al-lah lo alejó de mí».
Registrado por Muslim'Uzman bin Abu Al 'As —que Al-lah esté complacido con él— se presentó ante el Profeta —la paz y las bendiones de Al-lah sean con él— y le dijo: Oh, Mensajero de Al-lah, el Demonio se interpone entre mi rezo y yo; me impide orar con devoción, me confunde cuando recito y hace que dude. El Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le respondió: Ese demonio se llama Jinzab, Cuando lo percibas, aférrate a Al-lah y pide refugio en Él, y sopla a tu izquierda con un poco de saliva tres veces. Entonces, 'Uzman dijo: Hice lo que me ordenó el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y Al-lah lo alejó de mí.
'Abdul-lah bin 'Amr —que Al-lah esté complacido con ambos— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Quien tenga estas cuatro características será un hipócrita puro, y quien tenga alguna de ellas tendrá una parte de hipocresía hasta que la abandone; y estas son: cuando habla, miente; cuando hace un pacto, traiciona; cuando promete, incumple; y cuando discute, se excede».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— advirtió sobre cuatro características que, si se dan en el musulmán, lo hacen parecerse mucho a los hipócritas. Esto se aplica a aquellos en los que dichos rasgos predominan, no en quien los muestra de forma ocasional. Estos son: Primero, cuando habla, miente de forma intencionada y evita decir la verdad. Segundo, cuando hace un pacto con alguien, no lo cumple y traiciona a la otra parte. Tercero, cuando promete algo, no lo cumple, sino que rompe su promesa. Cuarto, cuando discute o se pelea con alguien, su disputa se vuelve intensa, se desvía de la verdad, busca formas de rechazarla y anularla y recurre a la falsedad y la mentira. La hipocresía consiste en mostrar lo contrario de lo que se guarda en el interior. Esto se observa en quien reúne dichas características, pues su hipocresía se manifiesta con las personas con las que habla, a las que realiza una promesa, a las que confían en él, a las que se pelean con él o con las que establece un pacto. Pero no significa que sea un hipócrita en el islam, de forma que muestre la fe mientras que oculta la incredulidad. Y si alguien tiene una de estos rasgos, posee una parte de hipocresía hasta que la abandone.
De Abu Wáqid Al Háriz Ibn Auf, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mientras se hallaba sentado en la mezquita con la gente a su alrededor, se presentaron tres hombres: Dos de ellos se acercaron al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno se marchó. Los dos que se acercaron se detuvieron ante el círculo del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno de ellos vio un hueco (espacio) en el círculo y se sentó con ellos; y el otro se sentó detrás de ellos. En cuanto al tercero, se dio la vuelta y se marchó. Cuando terminó el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les dijo a los allí reunidos: ‘Les informaré acerca de los tres hombres: Uno de ellos fue a refugiarse en Al-lah, y Al-lah lo refugió; al otro le dio vergüenza (de apretujarse entre la gente) y a Al-lah le dio vergüenza de él; y en cuanto al tercero, se apartó (por soberbia) y Al-lah se apartó de él’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEn este hadiz que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, se hallaba sentado en la mezquita con la gente a su alrededor y se presentaron tres hombres. Dos de ellos se acercaron al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno se marchó. Los dos que se acercaron se detuvieron ante el círculo del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno de ellos vio un hueco en el círculo de hombres sentados en torno al Mensajero de Al-lah, ante el círculo del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y se sentó con ellos; El otro hombre se sentó detrás de ellos. En cuanto al tercero, se dio la vuelta y se marchó. Cuando terminó su lección, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les dijo a los allí reunidos os informaré acerca de los tres hombres: uno de ellos fue a refugiarse en Al-lah, y Al-lah lo refugió, esto es, que se sentó en el hueco vacío para oír el recuerdo de Al-lah, y así Al-lah lo ha agraciado con el hecho de sentarse en ese bendecido círculo. El otro le dio vergüenza de apretujarse entre la gente y a Al-lah se avergonzó de él, puesto que decidió sentarse detrás del círculo. No obstante, no se le privó de la baraca del esa reunión. En cuanto al tercero, se apartó y Al-lah se apartó de él, esto es, decidió marcharse y Al-lah lo privó de su baraca.
De Hudaifah Ibn al Yaman, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos habló de dos cosas. He comprobado una y espero a ver qué ocurre con la otra. Nos habló de que la confianza y la fidelidad bajaron primeramente a lo más profundo de los corazones de los hombres. Después descendió el Corán y la conocieron del Corán y de la Sunna. Y a continuación nos habló de cómo sale la confianza y la fidelidad de los corazones de la gente poco a poco. Y nos puso como ejemplo: Dormirá la gente y se le sacará la sinceridad de sus corazones, quedando tan poca como la huella que deja la quemadura de una brasa en el pie. Verás una ampolla, pero realmente, dentro está llena de aire y no hay nada. Y la gente hará pactos que casi ninguno cumplirá, hasta el punto de que se diga: ‘¡En la tribu de fulano hay un hombre sincero!’ (por lo raro que será encontrar uno). O que se diga: ‘¡Qué hombre más valiente, o qué simpático, o qué inteligente!’ Sin embargo, no queda un sólo grano de su fe. Por el contrario, en el pasado estaba tranquilo cuando me dedicaba a la compraventa. En la transacción que hiciera con un musulmán, su Din me haría confiar en él y con un cristiano o judío, su protector respondería de él. Pero hoy no confío en la gente, excepto en fulano.”
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl hadiz explica que la amanah (la veracidad, la fidelidad con respecto a los compromisos) desaparece de los corazones poco a poco. Así pues, si desparece la primera parte de ella, desparece su luz y en su lugar aparece oscuridad, como una mancha, como una gota que cae en algo pero que es incoloro y es algo que hace que difiera del color original. Entonces, si desaparece otra parte, es como los restos que quedan en la palma de la mano después de un trabajo y esto es una mancha más difícil de quitar, la cual no se va sino después de un tiempo, y esta oscuridad está por encima de la anterior. Después asemejó el que desapareciera esa luz después de que estuviera ahí en el corazón y su salida después de que se hubiera establecido y que a continuación hubiera oscuridad con una brasa que rueda por su pierna hasta que deja una marca, y después desaparece la brasa y quedan ampollas y tomó un guijarro y le dio vueltas, queriendo así se más explícito y claro."Y las personas amanecen",después de aquel sueño en el cual desaparece la amanah (la veracidad,la fidelidad con respecto a los compromisos) ,"venden entre ellos y casi",es decir, se aproxima uno de ellos a actuar con honestidad, sin hacerlo realmente."Hasta que dice",debido a la excelencia de esta característica y que la persona que la posee se vuelve famosa por ello"ciertamente en la tribu de fulano hay un hombre y ¡qué perseverancia y firmeza! (en cuanto a las obras) y qué elocuencia,honestidad e inteligencia."Y no hay en su corazón el peso de un grano de mostaza de fe", ni siquiera, como para tener la amanah, la cual es una parte de la fe."Y viví en un tiempo en el no me imortaba a quien vendía", es decir, no me importaba a quien vendía pues sabía que la amanah exisitía y que las personas cumplían sus compromisos y por eso hacía negocios con quien me encotrara, sin buscar como eran pues confiaba en la gente."Sin embargo hoy en día", despareció la amanah, excepto en contadas personas, por eso dijo:"Así que no vendía sino a fulano y fulano", es decir, individuos que conozco y confío en ellos".