





























Hadeeth Cards
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Narró Aisha -Al-lah esté complacido con ella- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-: “Siempre que se ha dado al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- a elegir entre dos cuestiones, optaba por la más sencilla siempre y cuando no sea pecado. De serlo, era el primero en evitarla tajantemente. El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- nunca se vengó de nadie que le haya causado algún daño, a excepción que se ultrajase el honor de Al-lah. Entonces, sí se vengó por Al-lah Enaltecido sea.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEn este hadiz el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- nos enseña que es de su buena conducta que un musulmán debe seguir, cuando se le da a elegir entre dos posibilidades, optar por la más sencilla desde el punto de vista de la fe (Din) y la vida mundanal (Dunia), siempre que ello no sea un pecado. También dice que el Mensajero de Al-lah nunca se vengó de nadie que le haya causado algún daño, a condición de que no ultraje el honor de Al-lah.
Aishah (que Al-láh esté complacido con ella) informó: El Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) murió con la cabeza apoyada entre mi pecho y mi cuello. Cuando su alma partió (de su cuerpo), olía como el mejor aroma que he olido.
Registrado por AhmadAishah (que Al-láh esté complacido con ella), la esposa del profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- dijo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) murió mientras se apoyaba contra su pecho, y que cuando su alma partió de su cuerpo, olía como el mejor aroma que ella ha olido alguna vez.
De Albara’ ibn Azibin, Al-lah esté complacido con ambos, que dijo: “Jamás he visto persona mejor engalanada que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cubierto con una túnica roja, con una melena que le toca los hombros, de espalda ancha y de estatura ni alto ni bajo”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAlbara’ ibn Azibin, Al-lah esté complacido con ambos, describe la apariencia física del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. La descripción del Albara’ indica la belleza de nuestro Mensajero, la paz y llas bendiciones de Al-lah sean con dé. Dijo que jamás había visto persona mejor engalanada que él, cubierto con una túnica roja, con una melena que le llegaba a la altura del lóbulo de la oreja. Luego añadió más descripción al decir que era una persona de espalda ancha o de hombros alejados y que su estatura era media, ni alto ni bajo, la paz y llas bendiciones de Al-lah sean con dé.
De Aisha, Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “La mano derecha del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era la primera en su purificación y con la que comía, mientras que empleaba la mano izquierda para limpiarse de sus necesidades y todas aquellas secreciones fisiológicas impuras”. De Hafsa, Al-lah esté complacido con ella, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía emplear la mano derecha para comer y beber, así como la adelantaba a la hora de vestirse, y empleaba la mano izquierda para el resto”.
Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadAisha, Al-lah esté complacido con ella, aclara en qué empleaba el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, la mano diestra y en qué la mano izquierda. Dijo que empleaba la mano izquierda para limpiarse de las secreciones fisiológicas impuras, como cuando se lavaba después de hacer sus necesidades, o se limpiaba con piedras, o a la hora de inspirar y espirar agua por la nariz con el fin de limpiar las fosas nasales, etc. Por lo tanto, la mano izquierda se emplea para limpiarse de todas las sustancias impuras. Para lo contrario, esto es, los asuntos de pureza, se emplea la mano derecha, por prevalencia, puesto que la parte diestra es siempre mejor que la izquierda. En este sentido, el presente hadiz indica la idoneidad de adelantar la mano diestra en todos los asuntos buenos. Al-lah esté complacido con ella, dice: “La mano derecha del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era la primera en su purificación”. Esto es, cuando realizaba la ablución mayor o menor, comenzaba siempre por la derecha, antes que la izquierda, ya sea la mano o el pie. Las orejas, sin embargo, se consideran un solo órgano, por lo que debe limpiarlas a la vez, excepto cuando solo puede emplear una mano, en este caso debería empezar por la oreja derecha. Comía con la diestra y empleaba la mano izquierda para limpiarse de las impurezas y la suciedad, como cuando una persona se lava después de hacer sus necesidades, se limpia de saliva, mocos, piojos, etc. El hadiz de Hafsa, Al-lah esté complacido con ella, viene a reafirmar el hadiz de Aisha, cuyo contenido sería la prevalencia del uso de la mano diestra para todos los asuntos puros, y emplear la mano izquierda para los asuntos impuros, como lavarse después de hacer las necesidades, o limpiase con piedras, etc.
De Zawban, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Al-lah me plegó la Tierra, y pude ver su occidente y su oriente. El dominio de mi nación ha de alcanzar tan lejos como los puntos en los que se me plegó la Tierra. Me fueron concedidos dos tesoros: El rojo (el oro) y el blanco (la plata), y le pedí a mi Señor que no sea vencida mi nación por la hambruna, y que no permita que los dominen enemigos externos, excepto de ellos mismos. Y ciertamente mi Señor me dijo: “¡Muhámmad! Si he decretado algo, esto no será rechazado, pero te concedo que tu nación no muera por hambruna, ni que sean dominados por enemigos externos, excepto por ellos mismos, aunque se congreguen contra ellos de todas partes de la Tierra. Sino que un grupo habrá de vencer a otro, y algún grupo tomará como prisionero a tal otro”. Lo recogió Al-Barqani en su recopilación de hadices verídicos y le añadió: “Temo para mi nación los imames desviados, porque si la espada cae sobre mi nación no habrá de levantarse hasta el Día del Juicio Final. No habrá de acaecer la Hora hasta que grupos de mi nación se unan a los idólatras, e incluso algunos de mi nación adoren a los ídolos. Aparecerán en mi nación treinta mentirosos, todos alegarán ser profetas, pero yo soy el último de los profetas, no hay profeta luego de mí. Siempre existirá un grupo de mi nación victorioso con la verdad, no les afectará quien los traicione, hasta que llegue la decisión final de Al-lah, Glorificado y Exaltado sea”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ahmad - Registrado por MuslimEste es un hadiz majestuoso que recopila algunos asuntos muy importantes, así como reúne noticas verídicas, a través de las cuales, el Enviado con la Verdad, Al-lah le bendiga y le dé paz, informa de que Al-lah, Alabado sea, le plegó la Tierra hasta que pudo ver que su comunidad poseería desde Occidente hasta Oriente. También le informó de que le han sido concedidos dos tesoros, y este hecho ha quedado probado, ya que su comunidad conquistó las posesiones de Cosroes II y del César Romano, con todo lo que poseían de oro, plata y joyas. Luego informó de que le pidió a su Señor que su comunidad no sea vencida por la hambruna, y que no permita que los dominen enemigos incrédulos y asociadores (kuffar). Que Al-lah le concedió la primera súplica y puso como condición para la segunda que su comunidad evite las luchas internas y fratricidas. Si esto ocurre, Al-lah les mandará enemigos de los incrédulos y asociadores. Esto ya ha ocurrido cuando la Umma islámica (la comunindad) se disgregó. El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, temió que su comunidad le alcanzara la opresión de los líderes déspotas y de los imames desviados, ya que la gente los toma como referencia en su perdición. En este sentido, informó de que si se dan estas luchas y la división y sedición entre los musulmanes, esta situación seguirá así hasta el Día del Juicio Final. Así ha ocurrido tal y como nos ha informado cuando el califa Uzmán, Al-lah esté complacido con él, fue asesinado. Desde entonces, el conflicto entre los musulmanes aún no se ha detenido hasta hoy. También informó de que grupos de su comunidad se unirán a los idólatras, en su lugar y en su creencia; que grupos de sus seguidores adorarán a los ídolos. Esta hecho ya ha ocurrido tal y como nos informó. Así, las tumbas, los árboles y las piedras han sido adorados. También habló de la aparición de los falsos profetas, y de que todo aquel que afirme ser profeta miente, puesto que él fue el último de los mensajeros. Al-lah le bendiga y le dé paz nos transmitió la buena nueva de que siempre existirá un grupo de la comunidad islámica que, a pesar de de lo reducido de su número y de estas catástrofes que se han mencionado, ellos saldrán victoriosos con la verdad sobre los enemigos del Islam.
De Abu Bakr As-Siddiq, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Miré a los pies de los incrédulos idólatras cuando estábamos escondidos en la cueva de ellos que iban a nuestro acecho. Y dije: ‘¡Oh Mensajero de Al-lah, si uno de ellos mirara bajo sus pies, nos vería!’ Él me dijo: ‘Abu Bakr, ¿cuál crees que va a ser el destino de dos hombres si Al-lah es su tercero?’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEste suceso aconteció cuando el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, emigró de Meca a Medina, cuando hizo pública la llamada a abrazar el Islam y llamó a la gente a seguir su guía. Entonces, los idólatras se asustaron y le declararon la guerra, persiguiéndolo y lo causaron daños por medio de sus palabras y actos. Entonces, Al-lah le dio permiso para emigrar de La Meca a Medina. Y solo le acompañó Abu Bakr, Al-lah esté complacido con él, el guía que les indicaba el camino y un sirviente. Por lo tanto, emigró por orden de su Señor, y lo acompañó en su éxodo Abu Bakr, Al-lah esté complacido con él. Cuando los incrédulos idólatras supieron que había emigrado de La Meca, anunciaron una recompensa de doscientos camellos para quien lo traiga muerto y cien para quien haga lo mismo con Abu Bakr. Así que comenzó a perseguirlos la gente por las montañas, los valles y las cuevas y por todas partes, hasta que se detuvieron delante de la cueva en la que se escondía el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, junto a Abu Bakr. Era la cueva de Zaur en la que se escondieron durante tres noches, hasta que se calmó la búsqueda que les acechaba. Entonces, Abu Bakr, Al-lah esté complacido con él, dijo “¡Oh Mensajero de Al-lah, si uno de ellos mirara bajo sus pies, nos vería!” Él le dijo: “Abu Bakr, ¿cuál crees que va a ser el destino de dos hombres si Al-lah es su tercero?”. En el Corán consta que dijo también: “No te aflijas, pues en verdad Al-lah está con nosotros”. Cuando dice “¿cuál crees que va a ser el destino de dos hombres si Al-lah es su tercero?”, se refiere a que nadie será capaz de infringirles un daño si están en la compañía de Al-lah, puesto que solo Él es el que da y el que quita sin que nadie lo pueda evitar. “Di: ‘¡Oh, Al-lah, Soberano Absoluto! Tú concedes el poder a quien quieres y se lo quitas a quien quieres, fortaleces a quien quieres y humillas a quien quieres. Todo el bien descansa en Tus manos. Tú tienes poder sobre todas las cosas”.
De Hudhaifa Ibn Al-Yamán, Al-lah esté complacido con ambos, transmitido del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, que dijo: “Recé con el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz. Comenzó con la sura de “La Vaca” [Corán 2]. Pensé: ‘Se postraría en la aleya número 100, pero él siguió recitando y dije: la terminara en una sola rakaa, pero siguió recitando, la terminó y empezó a recitar la sura “Las Mujeres”. La terminó y comenzó a recitar la sura siguiente, la de “La familia de Imrán”. Su recitación de las aleyas era pausada, de modo que si recita una aleya cuyo tenor es la alabanza a Al-lah, él pronunciaba las alabanzas a Al-lah. Y si recita una aleya cuyo tenor es la súplica a Al-lah, él lo hacía. Y si recita una aleya cuyo tenor es pedir refugio en Al-lah, él se refugiaba en Al-lah. Luego, se prosternó y dijo “Subhana Rabiya Al-Adhim” (Alabado sea mi Señor el Excelso). Su prosternación era muy parecida en duración al tiempo que estaba erguido. Luego decía “Sami’a Al-lahu li man hamidah. Rabaná laka al-hamd” (Al-lah oye a quien Lo alaba. A Ti, oh nuestro Señor, alabamos). Luego se quedaba mucho tiempo erguido, casi el mismo tiempo que ha estado prosternado. Después, bajaba hasta el suelo y postraba la cabeza. Entonces decía: “Subhana Rabiya Al-‘Alá” (Alabado sea mi Señor, El Altísimo). El tiempo que permanecía postrado era similar a cuando estaba erguido.
Registrado por MuslimHudhaifa Ibn Al-Yamán, Al-lah esté complacido con él, realizó la oración voluntaria nocturna junto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, pero éste alargó el rezo. Leyó en una sola rakaa (postración) la sura de “La Vaca” [Corán 2], la siguiente de “Las Mujeres” y la sucesiva, la de “La familia de Imrán”. Su recitación de las aleyas era pausada, de modo que si recita una aleya cuyo tenor es la alabanza a Al-lah, alababa a Al-lah, y, si recitaba una aleya cuyo tenor es la súplica a Al-lah, Le suplicaba, y, si recitaba una aleya cuyo tenor es el refugio en Al-lah, se refugiaba en Él. Su oración era de una duración homogénea: su inclinación era muy parecida en duración al tiempo que estaba erguido, y su prosternación era similar a cuando estaba en inclinación.
De Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, “que al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se le trajo leche diluida en agua. A su derecha se sentaba un beduino y a su izquierda Abu Bakr, Al-lah esté complacido con él. El Mensajero de Al-lah bebió y le pasó el cuenco al beduino. Luego dijo: “a la derecha y luego a la derecha”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimAl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se le trajo leche mezclada con agua. A su derecha se sentaba un beduino y a su izquierda Abu Bakr, Al-lah esté complacido con él. El Mensajero de Al-lah bebió y le pasó el cuenco al beduino. Éste tomó el cuenco y bebió siendo Abu Bakr mejor que él. No obstante, el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, prefirió pasárselo al beduino porque se encontraba a su derecha. Luego dijo: “a la derecha y luego a la derecha”, esto es, pasad el cuenco al que esté a vuestra derecha.
De Yabir, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró el día de la conquista de La Meca portando un turbante negro”. De Abu Saíd Amru Ibn Huraiz, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Como si viera al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cubriéndose la cabeza con un turbante negro, del que descuelgan los extremos sueltos y caídos sobre su espalda entre los hombros. En otro relato: que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dio un sermón (jutba) ante la gente portando un turbante negro.
Las dos narraciones son registrados por MuslimEn este hadiz Yabir, Al-lah esté complacido con él, nos informa de que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, entró el año de la conquista de La Meca portando “un turbante negro”. Esto indica que está permitido vestir ropas de color negro. En el otro relato, consta que pronunció un sermón (jutba) ante la gente portando un turbante negro. Esto indica que está permitido vestir ropas de color negro, a pesar de que se prefiere el color blanco, como viene citado en el hadiz verídico (sahih): “la mejor vestimenta de ustedes es la de color blanco”. Y la mención del turbante negro en este hadiz es la prueba de que está permitido verstirlo. En cuanto al relato trasmitido por Amru Ibn Huraiz: “Como si viera al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, cubriéndose la cabeza con un turbante negro, del que descuelgan los extremos sueltos y caídos sobre su espalda”. Indica que está permitido que el turbante sea negro y que descuelgue entre los hombros.