





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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Narró Ali Ibn Abu Talib -Al-lah esté complacido con él-:"El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- de lo último que decía entre el tashahhud y el taslim (el saludo con el que se finaliza la oración) cuando hacía la oración era:"Oh Al-lah,perdóname aquéllo que haya hecho y lo que haya dejado de hacer,lo que haya heho en privado y lo que haya en público,aquéllo en lo que me haya sobrepasado y lo que tú sabes mejor que yo. Tú eres el Muqadimu (quien adelanta las cosas) y tú eres el Muajiru (quien hacer retrasar las cosas y asuntos), no hay más dios que tú".
Registrado por MuslimEl Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando hacía la oración,de lo último que decía entre el tashahhud y el taslim (el saludo con el que se finaliza la oración) era:"Oh Al-lah,perdóname aquéllo que haya hecho",es decir,de faltas y "lo que haya dejado",es decir,de obras,es decir todo aquéllo en lo que hay sido negligente."Y lo que haya hecho en privado",es decir,oculté."Y lo que haya hecho en público y en lo que me haya sobrepasado",es decir,me haya extralimitado. Y esto es una manera más amplia de pedir perdón, mencionando todos los tipos de desobediencias."Y lo que tu sabes mejor que yo",esto es,de aquellas faltas que desconozco su cantidad y sentencia legal sobre ellas."Tú eres el Muqadimu",es decir,quien adelanta a ciertos siervos concedíendoles éxito en los actos de obediencia."Tú eres el Muajiru",es decir,quien retrasa a ciertos siervos rezagándolos de la victoria. Y tu eres el Muqadimu,adelantas a quien quieres en los niveles de perfeción,y eres el Muajiru,retrasas a quien quieres,desde los asuntos elevados a los más bajos."La ilaha ila anta(no hay más dios que tú)",pues nadie deserva la adoración sino tú.
De Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah dijo: “El Paraíso y el Fuego protestaron. El Paraíso dijo: ‘En mí ingresan los débiles y los pobres’. El Fuego dijo: ‘En mí ingresan los déspotas y los soberbios’. Al-lah le dijo al Fuego: ‘Tú eres mi castigo, con el que me vengo de quien Yo quiera’. Y le dijo al Paraíso: ‘Tú eres mi misericordia, cubro contigo a quien Yo quiera’”.
El significado está registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, nos informa en este hadiz de el Paraíso y el Fuego protestaron ante su Señor, esto es, cada uno de ellos se quejó por recibir un trato peor que el otro, lo cual es una cuestión dogmática que todo musulmán debe creer tal cual, incluso aunque a nuestros intelectos les parezca ilógico. El Paraíso se quejó por el trato recibido por el Fuego, y dijo: “En mí ingresan los débiles y pobres”, ya que estos son, por lo general, los que más cumplen con la justica y la aplican. El Fuego, por su parte, protestó, porque en él ingresan los déspotas, que son los tiranos y opresores, y los soberbios, que son los que se siente superiores, desprecian a los demás y no aplican la justica. Por lo tanto los opresores y los arrogantes son la gente del Fuego, Al-lah nos libre, ya que, por lo general no cumplen con la justicia. Así, Al-lah dictó sentencia entre ambos. Le dijo al Fuego: “Tú eres mi castigo, con el que me vengo de quien Yo quiera”. Y le dijo al Paraíso: “Tú eres mi misericordia, cubro contigo a quien Yo quiera”, esto es, que es la casa que se creó de la misericordia de Al-lah, pero no es Su misericordia, la cual es un atributo que le pertenece a Él solamente. Aquí la misericordia ha sido creada, esto es, cuando dice “Tú eres mi misericordia”, quiere decir que la Creó de Su Misericordia, para dársela a quien Él quiera. Por lo tanto, las gentes del Paraíso son las gentes de la misericordia de Al-lah, y que las gentes del Fuego son los del castigo de Al-lah, Exaltado sea.
De Sahli Ibn Saad, Allah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Allah, Él le bendiga y le dé paz: “Las gentes del Jardín verán a otras gentes en habitaciones elevadas en el Jardín, como véis vosotros los astros en el cielo.”
Registrado por Al-Bujari y MuslimLa gente del paraíso tendrán viviendas diferentes de acuerdo al grado que hayan alcanzado (por sus obras y fe), hasta el punto que los que estén en los lugares más altos serán observados por los que están en los lugares más bajos como si mirarán a las estrellas.
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «No se envidien unos a otros, no pujen sobre una mercancía de forma engañosa, no se odien, no se den la espalda y que ninguno perjudique adrede la venta de su hermano. Sean hermanos, ¡oh, siervos de Al-lah!. El musulmán es hermano del musulmán: no debe oprimirlo ni abandonarlo ni despreciarlo. La piedad está aquí —y señaló su pecho tres veces—. Basta como mal que una persona desprecie a su hermano musulmán. Todo lo del musulmán es sagrado para otro musulmán: su sangre, sus bienes y su honor».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— ordena al musulmán hacer el bien a su hermano musulmán, y explica algunas de las obligaciones y normas de comportamiento que debe observar hacia él; entre ellas: Primero, no envidiarse, de manera que unos deseen la desaparición de las bendiciones que otros poseen. Segundo, no pujar sobre una mercancía para aumentar su precio sin tener intención de comprarla, sino solo para beneficiar al vendedor o perjudicar al comprador. Tercero, no odiarse; y ello consiste en desear el mal para los demás y se opone al amor fraternal. No obstante, el odio (a los malhechores) por la causa de Al-lah el Altísimo es una obligación. Cuarto, no dar la espalda al hermano musulmán, alejándose de él y abandonándolo. Quinto, que ninguno perjudique a su hermano en una transacción ya acordada, diciéndole a quien ya ha comprado un producto: «yo tengo uno igual por menos» o «tengo uno mejor al mismo precio». Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— realiza una recomendación general que abarca todos los aspectos, diciendo: «Sean como los hermanos», evitando las prohibiciones mencionadas; mostrando afecto, amabilidad, compasión y trato cordial; colaborando en el bien, con corazones sinceros; y aconsejándose mutuamente en toda circunstancia. Y esta hermandad exige: No ser injusto con el hermano musulmán ni excederse contra él; No abandonar al hermano musulmán cuando esté siendo oprimido, sino apoyarlo en la medida en que se pueda, defenderlo y librarlo de la injusticia. No despreciarlo ni considerarlo insignificante ni menospreciarlo, pues esto proviene de la arrogancia del corazón. Luego, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— indica tres veces que la piedad reside en el corazón, y que quien lleva en su corazón la piedad —la cual implica buen carácter, temor de Al-lah y conciencia de Él— no desprecia a ningún musulmán. Asimismo, señala que basta como muestra de su maldad y vileza moral menospreciar a su hermano musulmán, pues esto proviene de la soberbia de su corazón. A continuación, confirma lo mencionado con anterioridad diciendo que todo musulmán es sagrado para otro musulmán: su sangre (pues no debe matarlo ni causarle heridas, golpes u otras agresiones), sus bienes (pues no debe tomar nada de él sin derecho) y su honra, pues no debe hablar mal de él ni de su linaje.
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «A quien alivie a un creyente una de las angustias de esta vida, Al-lah lo aliviará una de las angustias del Día del Juicio. A quien alivie la situación de quien está en dificultades, Al-lah le aliviará la suya en esta vida y en la otra. A quien cubra las faltas de un musulmán, Al-lah le cubrirá las suyas en esta vida y en la otra. Al-lah ayudará al siervo mientras el siervo ayude a su hermano. Y a quien siga un camino en busca de conocimiento, Al-lah le facilitará con ello el camino hacia el paraíso. Y cada vez que se reúne un grupo en una de las casas de Al-lah para recitar en ella el Libro de Al-lah y estudiarlo, desciende sobre ellos la serenidad, los cubre la misericordia, los rodean los ángeles y Al-lah los menciona ante quienes están con Él. Y a quien lo retrase su obra, no lo adelantará su linaje».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— explica que la recompensa que Al-lah concede al musulmán es de la misma naturaleza que las acciones que este realiza hacia los otros musulmanes. Así pues, a quien alivie, disipe o elimine una angustia o dificultad de un creyente en este mundo, Al-lah lo recompensará liberándolo de uno de los pesares del Día del Juicio. A quien facilite la situación de quien está en apuros eliminándole una dificultad, Al-lah le facilitará la suya en esta vida y en la otra. Y a quien encubra las faltas de un musulmán —como cuando ve de él un tropiezo o error que no es necesario mostrar—, Al-lah encubrirá las suyas en esta vida y en la otra. Y Al-lah ayudará a Su siervo mientras este ayude a su hermano en sus asuntos religiosos y mundanos; y su ayuda puede ser física, económica, plegarias, etc. Y a quien emprenda un camino para conseguir conocimiento religioso, buscando la complacencia y recompensa de Al-lah, Al-lah le allanará el camino que conduce al paraíso. Y cada vez que se reúne un grupo en una de las casas de Al-lah para recitar Su Libro y estudiarlo entre ellos, desciende sobre ellos la tranquilidad y el sosiego, los cubre y envuelve la misericordia de Al-lah, los ángeles los rodean y Al-lah los menciona entre quienes están cerca de Él. Y basta como honor que Al-lah mencione al siervo en la asamblea suprema de los ángeles. Y aquel cuyas obras sean deficientes no alcanzará con ellas el nivel de quienes obran con excelencia; por lo tanto no debe confiarse solo en la nobleza de su linaje ni en las virtudes de sus antepasados y descuidar sus propias acciones.
Abu Ruqayya Tamim ibn Aws Ad-Dari —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: "'La religión es consejo con sinceridad (nasiha)'. Dijimos: '¿Para con quién?'. Dijo: 'Para con Al-lah, Su Libro, Su Mensajero, los líderes de los musulmanes y su gente'".
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— notificó que la religión se basa en la sinceridad y la honestidad para ser practicada como Al-lah ordena: de manera íntegra, sin menoscabos ni engaños. Le preguntaron al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— : "¿Para con quién es la sinceridad y el buen consejo?". Respondió: Primero, para con Al-lah —alabado y enaltecido sea— realizando las acciones sinceramente por Él y por nadie más; creyendo en Su señorío y soberanía, en que solo Él merece ser adorado y en Sus nombres y atributos; honrando y venerando Sus mandatos, e invitando a los demás a creer en Él. Segundo, para con Su Libro, el Noble Corán, creyendo que es Su palabra y la última de Sus revelaciones, la cual abroga todas las legislaciones anteriores; honrándolo; recitándolo correctamente; poniendo en práctica sus preceptos; aceptando con sumisión los pasajes ambiguos para nosotros; rechazando las interpretaciones de los que lo distorsionan; reflexionando sobre sus exhortaciones; difundiendo su conocimiento, y guiando a otros hacia él. Tercero, para con Su mensajero Muhammad —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— admitiendo que es el último de los mensajeros; creyendo en lo que nos trasmite; obedeciéndolo en lo que nos ordena y alejándonos de lo que prohíbe; adorando a Al-lah como él nos dice que lo hagamos; respetando sus derechos; honrándolo; difundiendo su prédica y su legislación, y negando las acusaciones en su contra. Cuarto, para con los líderes de los musulmanes, colaborando con ellos en la aplicación de la justicia; no discutiendo sus órdenes ni liderazgo, y acatando lo que dicen en lo referente a la obediencia a Al-lah. Quinto, para con todos los musulmanes, tratándolos bien e invitándolos a la fe; evitándoles perjuicios; queriendo el bien para ellos, y colaborando con ellos en la piedad y la bondad.
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Cada articulación del ser humano requiere caridad todos los días en los que sale el sol. Hacer justicia entre dos personas es caridad; ayudar a alguien a subir sobre su montura o alzarle su carga es caridad; decir una buena palabra es caridad; cada paso que se da para dirigirse a la oración es caridad, y apartar del camino aquello que pueda causar daño es caridad».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— explica que todo musulmán que habrá de rendir cuentas debería realizar diariamente un acto de caridad voluntario a Al-lah por cada articulación de su cuerpo como agradecimiento a Él por su salud y por haber creado sus huesos con articulaciones que le permiten agarrar objetos y extender las manos. Y dichos actos de caridad pueden realizarse a través de todo tipo de buenas acciones, y no se limitan a dar dinero. Entre ellas se incluyen: hacer justicia y reconciliar a dos personas en conflicto; ayudar a quien no puede subirse a su montura o subirle a ella su equipaje; la buena palabra, como invocaciones a Al-lah, súplicas, saludos, etc.; todos los pasos que uno da para dirigirse a la oración; y retirar del camino cualquier objeto que pueda perjudicar a alguien.
'Ubada ibn As-Samit —que Al-lah esté complacido con él— narró: «Nos comprometimos con el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— a obedecer (al profeta y a quienes tienen autoridad) en tiempos de adversidad y prosperidad, en asuntos agradables y desagradables, aunque sus preferencias vayan en nuestra contra; a no disputar la autoridad a quienes la ostentan; a decir la verdad dondequiera que estemos, y a no temer el reproche de nadie por (obedecer a) Al-lah».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con Él— estableció un pacto con los sahaba tomando de ellos el compromiso de obedecer a los gobernantes y a quienes tienen autoridad en tiempos de facilidad y dificultad y en situaciones de riqueza o pobreza, independientemente de si les agradaban sus órdenes o las detestaban o de si los gobernantes se apropiaban del dinero o cargos públicos. Debían obedecerlos en lo establecido la sharia y no rebelarse contra ellos, pues el caos y corrupción resultante de combatirlos sería mayor que la de su injusticia. Asimismo, se comprometieron a decir la verdad sinceramente por Al-lah dondequiera que estuvieran sin temer reproche alguno.
Um Salama, la madre de los creyentes —que Al-lah esté complacido con ella—, narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: "Habrá gobernantes cuyas acciones reconoceréis como correctas y otras como erróneas. Quien reconozca las erróneas estará libre de culpa, y quien las rechace estará a salvo, pero aquel que las acepte y siga a esos gobernantes..." Luego preguntaron: ¿No deberíamos luchar contra ellos? Respondió: "No, mientras continúen orando."
Registrado por MuslimNos informó —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— que se nos designarán gobernantes, cuyas algunas acciones reconoceremos, por estar en conformidad con lo que se conoce de la ley del islam, y otras rechazaremos, por contradecirla. Quien deteste en su corazón lo malo y no pueda rechazarlo; entonces está libre de pecado y de hipocresía. Y quien tenga la capacidad de rechazarlo con la mano o con la lengua y lo haga, entonces estará a salvo del pecado y de participar en él. Sin embargo, quien apruebe y acepte sus acciones y los siga, se destruirá de la misma manera que ellos se destruyeron. Luego le preguntaron al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: ¿No deberíamos luchar contra los gobernantes que tienen estas características? Él les prohibió hacerlo y dijo: No, mientras ellos mantengan la oración entre ustedes.