





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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De An-Nu’man Ibn Bashir, que Al-lah esté complacido de ambos, mencionó que ‘Umar Ibn al Jattab, que Al-lah esté complacido de él, que recordó lo que le suele ocurrir a la gente en esta vida (con el dinero, la influencia y otros menesteres). Después dijo: ‘Hoy he visto al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encogerse de dolor a causa del hambre, sin encontrar ni tan siquiera unos simples dátiles con los que llenar su estómago’.
Registrado por MuslimNarró ‘Umar Ibn Al-Jattab, que Al-lah esté complacido de él, lo que le suele ocurrir a la gente en esta vida (con el dinero, la influencia y otros menesteres). Y luego dijo: ‘Hoy he visto al Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, encogerse de dolor a causa del hambre, sin encontrar ni tan siquiera unos simples dátiles con los que llenar su estómago’.
De Anas Ibn Malik, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, dijo: “Se escogerá el Día del Juicio de entre las gentes del Fuego, los que gozaron de mayor disfrute en este mundo y, al ser sumergidos una vez en el Fuego, serán preguntados: 'Hijo de Adán, ¿has visto algún bien en esta vida? ¿Has visto algún bien antes?’ Contestará: ‘¡No, por Al-lah! ¡Oh Señor!' Y se escogerá de entre la gente del Jardín los que soportaron mayores penalidades y, al ser sumergidos una vez en el Jardín, serán preguntados: ‘Hijo de Adán, ¿has visto alguna dificultad o penalidad antes? ¿Has padecido alguna situación de necesidad antes?’ Dirá: ‘¡No, por Al-lah que no he visto ni padecido ninguna necesidad antes!’”.
Registrado por MuslimSe escogerá el Día del Juicio de entre las gentes del Fuego, los que gozaron de mayor disfrute en en la vida mundana (Dunia), se les sumergirá en el Fuego y sufrirán tanto su calor abrasador y su veneno que se olvidarán todo el goce y disfrute que han tenido en la vida mundana. Entonces, su Señor, que es Quien mejor conoce su estado, les preguntará: "¿has visto algún bien en esta vida? ¿Has visto algún bien antes?’ Contestará: "¡No, por Al-lah, mi Señor!" En la parte opuesta, se escogerá de entre la gente del Jardín los que soportaron las mayores penalidades y necesidades, se les sumergirá en el Jardín una vez y se olvidará de todo el sufrimiento y la extrema necesidad que había padecido en la vida mundana, al encontrar el buen saber y el disfrute infinito del Jardín. Entonces, su Señor, que es Quien mejor conoce su estado, le preguntará: "Hijo de Adán, ¿has visto alguna dificultad o penalidad antes? ¿Has padecido alguna situación de necesidad antes?’ Este dirá: ‘¡No, por Al-lah que no he visto ni padecido ninguna necesidad antes!”.
De Abu Qatada Al-Ansari y de Ibn Abu Awfa, que Al-lah esté complacido con ellos, que el Mensajero de Al-lah dijo: “El que da de beber a la gente debe ser el último en beber”.
Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ahmad - Registrado por MuslimEl que da de beber a la gente, ya sea agua, leche, café o cualquier otra cosa, debe ser el último en beber.
De Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido con ellos, que dijo: “Le di de beber al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, del agua de Zamzam. Él bebió de pie”. De Al-Nazzal Ibn Sabrata, que Al-lah esté complacido con él, que dijo: Alí, Al-lah esté complacido con él, acudió a la puerta del patio de la mezquita y bebió de pie. Luego, dijo: “Ciertamente yo he visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, beber como me habéis visto beber”. De Amru Ibn Shuaib y éste a su vez de su padre y de su abuelo, que Al-lah esté complacido con él, que dijo: “He visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, beber de pie y sentado”.
Registrado por Al-BujariIbn Abbas, que Al-lah esté complacido con ellos, nos informa de que él le dio de beber al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, del agua de Zamzam, y que bebió de pie. También Alí Ibn Abu Talib, Al-lah esté complacido con él, bebió de pie y dijo: “Ciertamente yo he visto al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, beber como me habéis visto beber”. También AbdAl-lah Ibn Amru, Al-la este complacido con ambos, informó de que vio al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, beber de pie y sentado.
Abu Al-'Abbás Sahl ibn Sa‘d As-Sa'idi —que Al-lah esté complacido con él— relató: «Un hombre se presentó ante el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y le dijo: "Mensajero de Al-lah, guíame hacia una acción que, si la practico, hará que Al-lah me ame y que la gente también me ame". El Profeta respondió: "Despreocúpate de la vida mundana y Al-lah te amará; y desapégate de lo que poseen las personas, y la gente te amará"».
Registrado por Ibn Mayah y otros con cadenas de transmisión buenasUn hombre le preguntó al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— por una acción con la que ganar el amor de Al-lah y el cariño de la gente. Él le respondió que Al-lah lo amaría si renunciaba a los excesos del mundo, a lo que no aporta nada en la otra vida y a lo que podría perjudicar su fe. Asimismo, la gente lo querría si no codiciaba lo que ellos poseían porque, por naturaleza, los hombres aman las cosas materiales: cuando alguien compite con ellos por alcanzarlas, lo rechazan; pero cuando alguien renuncia a ellas, lo aprecian.
De Abu Abdull-lah Yabir Ibn AbdAl-lah Al Ansari, Al-lah esté complacido con todos, que dijo: “Estábamos con el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, en una incursión militar y nos dijo: ‘Realmente en Medina han quedado hombres que, aunque hayan andado caminos y atravesado valles, estaban con ustedes, sólo que les ha retenido la enfermedad.’”. En otro relato: “serán partícipes de su recompensa”. De Anás, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “Regresábamos de la batalla de Tabuk con el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, y nos dijo: ‘Realmente en Medina han quedado hombres que, aunque hemos andado caminos y atravesado valles han, estado con nosotros, pero solo los ha retenido una causa mayor’”.
Registrado por Al-Bujari - Registrado por MuslimEl Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, informa acerca de hombres que la enfermedad u otras causas mayores les han impedido luchar en el nombre de Al-lah, Ensalzado y Excelso. Así pues, informa de que todo el camino que hayan andado los combatientes y todos los valles que hayan atravesado, será computado igualmente como recompensa para aquellos que no han podido luchar.
Al-Miqdām ibn Ma‘di Karib —que Al-lah esté complacido con él— relató haber oído decir al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: «Lo peor que el hijo de Adán puede llenar es su estómago. Le bastan unos bocados para mantenerse erguido. Pero si no tiene otro remedio (que comer más), que deje un tercio para la comida, un tercio para la bebida y un tercio para la respiración».
Registrado por Ahmad, At-Tirmidhi, An-Nasa'i y Ibn MayahEl noble Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— nos indica un principio esencial de la medicina: la prevención, por la cual la persona protege su salud. Esta consiste en comer con moderación, tomando solo lo necesario para calmar el hambre y darle al cuerpo la fuerza suficiente para cumplir sus tareas. Y nos advierte que lo peor que puede llenar el hombre es el estómago, pues el exceso de comida provoca muchas enfermedades graves que pueden aparecer en un momento dado, presente o futuro, de forma oculta o manifiesta. Después, el Mensajero —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— explica que, si alguien no puede evitar comer hasta saciarse, la comida debe ocupar solo un tercio (del estómago); la bebida, otro tercio, y el restante debe ser para el aire. De esta forma evitará la pesadez, el daño y la pereza que le impedirían cumplir con sus obligaciones religiosas y mundanas que Al-lah le ha impuesto.
De Anás, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, nos habló en un discurso de tal forma que no he oído otro igual. Pues dijo: ‘si supieras lo que yo sé, se reirían un poco y llorarían mucho’. En este momento, los compañeros del Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, se cubrieron los rostros y rompieron a llorar”. Y en otro relato: que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, hizo saber a sus compañeros lo siguiente: “Se me ha mostrado el Jardín y el Fuego. Y no he visto hoy nada mejor que el Jardín y nada peor que el Fuego. Pues, si supieras lo que yo sé, se reirían un poco y llorarían mucho”. No hubo otro día más duro que ése para los compañeros del Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz. Y se cubrieron las cabezas y rompieron a llorar”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, narró a sus compañeros un hecho que nunca antes habían oído. En resumen, les dijo: “Se me ha mostrado el Jardín y el Fuego. Y no he visto hoy nada mejor que el Jardín y nada peor que el Fuego. Pues, si supieran lo que yo sé sobre la dureza del Día del Juicio, y las bondades del Paraíso, se reirían un poco y llorarían mucho”. No hubo otro día más duro que ése un para los compañeros del Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz. Se cubrieron los rostros y rompieron a llorar”.
De Abu Umama, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Cuando el Profeta que la paz y las bendiciones de Al-lah sea con él, recogía la mesa después de comer solía decir, “Todas las alabanzas son para Al-lah, alabanzas buenas y abundantes, las cuales contienen bendición. Glorificado sea Él quien no necesita de nadie y todos necesitan de Él. ¡Señor nuestro!”.
Registrado por Al-BujariEl hadiz explica que el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, educaba a sus compañeros con palabras y acciones; y una de las invocaciones que se ha transmitido sobre él, relata que en cuanto terminaba de comer y recoger la mesa, decía: “Alabado sea Al-lah”, es decir, que todos los elogios son para Al-lah, única y exclusivamente para Él y no para nadie más. Es un elogio que está acorde a la Majestuosidad; Belleza y Perfección de Al-lah. Es un agradecimiento por las innumerables bendiciones que Al-lah concede a Sus siervos, un agradecimiento sincero que no admite falsedad ni hipocresía. Aquellas alabanzas contienen bendiciones y van concadenadas con la aceptación de las obras. Y esto es porque las bendiciones hacen referencia al bien (por ende a la aceptación de Al-lah) y en contraposición las obras que no se aceptan carecen de bien. A Al-lah alabamos, Glorificado sea, porque solo Él abastece a Sus siervos, y ningún siervo lo puede abastecer. Al-lah no necesita de nadie y todo cuanto existe necesita de Él. Glorificado sea.