





























Hadeeth Cards
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De Anas, Al-lah esté complacido con él: "Al fallecido le siguen tres: Su familia,su dinero y sus acciones.Y dos vuelven y se queda uno: Vuelve la familia con el dinero y se quedan sus acciones".
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl significado del hadiz: Si la persona muere le sigue el cortejo fúnebre: Así pues le sigue su familia hasta la tumba, le sigue su dinero, es decir, sus siervos y esclavos(?), y le siguen sus acciones.Y vuelven dos y se quedan sus acciones.Así pues, si eran buenas será un bien para él y si eran malas serán un mal para él.
De Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él—, quien narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «El que va montado debe saludar al que va a pie; el que va a pie, al que está sentado; y el grupo pequeño de gente, al grupo numeroso». Y según Al Bujari: «El joven debe saludar al mayor; el que pasa, al que está sentado; y el grupo pequeño, al grupo numeroso».
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— instruye acerca de la etiqueta de saludar a la gente diciendo «as-salamu 'alaikum wa rahmatul-lahi wa barakatuh» (la paz, la misericordia y las bendiciones de Al-lah sean con ustedes): el joven debe saludar al mayor; el que va montado, al que va caminando; el que va caminando, al que está sentado; y el grupo pequeño de personas, al grupo numeroso.
An-Nawwas bin Sim‘an Al Ansari —que Al-lah esté complacido con él— narró: «Le pregunté al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— sobre la virtud o el bien ("al birr") y la maldad ("al izm"), y me dijo: "La virtud es el buen carácter y comportamiento, y la maldad, lo que inquieta tu corazón y no quieres que la gente conozca"».
Registrado por MuslimSe le preguntó al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— acerca de "al birr" (la virtud o el bien) y la maldad o el pecado, y dijo que la principal cualidad de "al birr" con Al-lah es el buen carácter que se manifiesta a través de la piedad, y, con las criaturas, se manifiesta soportando el daño, evitando la ira, mostrando un rostro amable, diciendo buenas palabras, manteniendo los lazos familiares, obedeciendo, siendo amable y caritativo y ofreciendo una buena convivencia y compañía. En cuanto a la maldad, son los asuntos dudosos que inquietan el alma y no dejan que el corazón esté tranquilo con ellos, sino que le generan dudas y temor de que sean pecado. No quieres mostrarla ante las personas honorables y virtuosas de carácter perfecto debido a su fealdad. Esto se debe a que el alma, por naturaleza, ama que la gente vea lo bueno en ella; por lo que, si detesta que se conozcan algunas de sus acciones, es porque son malas y no hay bien en ellas.
De Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah dijo: “Al-lah se alegra por el arrepentimiento de su siervo más que cuando uno de vosotros encuentra su dromedario después de haberlo extraviado en una vasta tierra desierta”. En otro relato, se transmitió: “Al-lah se alegra por el arrepentimiento de su siervo más que cuando uno de vosotros está de viaje sobre su dromedario atravesando un vasto territorio desierto y su dromedario se escapa con todos sus víveres, tanto comida como bebida. Después de perder toda esperanza de encontrarlo, se refugia bajo la sombra de una acacia ya derrotado y sin esperanza alguna de encontrarlo. Mientras está así, de repente lo encuentra erguido a su lado y lo toma por los estribos. De tanta alegría que siente, llega incluso a decir: ¡Oh Al-lah, Tú eres mi siervo y yo soy tu señor! Cometiendo semejante lapsus debido a tanta alegría que siente”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajer de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con é, informa que Al-lah se alegra más por la vuelta de su siervo a su adoración y el cumplimiento sincero de sus mandamientos, que la alegría que siente uno de ustedes cuando se encuentra en un vasto territorio desierto, sin nadie a quien pueda recurrir, sin agua y sin comida, y se le extravía su dromedario. Después de perder toda esperanza en encontrarlo, se refugia en la sobra de una acacia y se queda dormido esperando su muerte. Ha perdido toda esperanza en encontrarlo, ha perdido la fe en sobrevivir, porque toda su comida y bebida estaba encima del dromedario extraviado. Mientras está así, de repente encuentra su dromedario erguido a su lado, con los estribos enganchados a la acacia que le daba sombra. ¿A qué equivale esta alegría? Esta alegría solo la conoce quien ha vivido una situación similar, ya que se trata de una alegría inmensa. La alegría de vivir después de haber muerto. De ahí que tome los estribos y diga: “¡Oh Al-lah, Tú eres mi siervo y yo soy tu señor!” Ha querido alabar a su Señor y decir: “¡Oh Al-lah, Tú eres mi Sustentador y yo soy tu siervo!” pero de tanta alegría que tenía, cometió este lapsus.
De Abdul-lah Ibn Umar, que Al-lah esté complacido con ambos, que el Mensajero de Al-lah dijo: “Ciertamente, Al-lah, Poderoso y Majestuoso, acepta el arrepentimiento del siervo siempre que no esté agonizante”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por AhmadAl-lah, Poderoso y Majestuoso, acepta el arrepentimiento del siervo siempre que no esté agonizante, con su alma alcanzando su paladar a punto de salir de su cuerpo. Si su alma sale de su cuerpo, no se acepta de él el arrepentimiento. El Todopoderoso dice: “Pero no será aceptado el arrepentimiento de aquellos que hacen el mal hasta que, viendo próxima su muerte, dicen: “En verdad, ahora me arrepiento” [Corán, 4:18].
Abu Musa —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «En verdad, Al-lah extiende Su mano por la noche para que quien pecó durante el día se volviera en arrepentimiento, y extiende Su mano por el día para que quien pecó durante la noche se volviera en arrepentimiento; hasta que salga el sol por el oeste».
Registrado por MuslimEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que Al-lah el Altísimo acepta el arrepentimiento de Sus siervos, por lo que, si el siervo peca durante el día y se arrepiente por la noche, Al-lah acepta su arrepentimiento; y si peca por la noche y se arrepiente por el día, Al-lah también lo acepta. Y extiende Su mano en señal de complacencia y aceptación del arrepentimiento, y deja la puerta de este abierta hasta que el sol salga por el oeste e indique así el final de esta vida. Y una vez que el sol salga por el oeste, la puerta del arrepentimiento se cerrará.
Abu Mas'ud —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Entre las palabras de los primeros profetas que han llegado a la gente son: "Si no sientes vergüenza, haz lo que quieras"».
Registrado por Al-BujariEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que entre los consejos de los profetas anteriores que han circulado entre la gente y han sido transmitidos generación tras generación hasta llegar al principio de esta comunidad, está: «Mira lo que quieres hacer: si es algo de lo que uno no se avergüenza, hazlo; pero si es algo de lo que uno se avergüenza, déjalo». Esto se debe a que lo que impide cometer una acción reprobable es la vergüenza o el pudor (al haya'), y quien carece de pudor, puede sumirse en todo tipo de inmoralidades y males.
'Abdul-lah bin 'Umar —que Al-lah esté complacido con ambos— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le tomó por el hombro y le dijo: «Sé en este mundo un extraño o un viajero». Y Ibn 'Umar solía decir: «Si alcanzas la noche, no esperes la mañana; y si alcanzas la mañana, no esperes la noche. Aprovecha tu salud antes de que te llegue la enfermedad y tu vida antes de que te llegue la muerte».
Registrado por Al-BujariIbn 'Umar —que Al-lah esté complacido con ambos— narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le tomó por el hombro («manqib») y le dijo: «Vive en este mundo como un extraño que ha llegado a un lugar donde no tiene hogar donde refugiarse, ni habitantes que lo consuelen, despojado de familia, hijos y vínculos que lo distraigan del Creador. De hecho, más que como un extraño, vive como un viajero que va por el camino en busca de su tierra natal, porque el extraño podría establecerse en tierras ajenas y vivir allí, a diferencia del viajero que se dirige a su hogar y camina ligero y sin detenerse, pues su preocupación es llegar a su tierra. Y del mismo modo que el viajero no necesita más que lo indispensable para alcanzar el final de su viaje, el creyente no necesita en este mundo sino lo que le permita llegar a su morada final en la otra vida». Ibn 'Umar siguió el consejo, y solía decir: «Si alcanzas la mañana, no esperes la noche; y si alcanzas la noche, no esperes la mañana. Considérate entre los habitantes de las tumbas. y dado que la vida no está exenta de la salud y la enfermedad, Emplea, pues, tus días de salud en la obediencia antes de que te llegue la enfermedad, y realiza buenas obras mientras gozas de salud, antes de que la enfermedad te impida realizarlas. Y aprovecha tu vida en este mundo acumulando aquello que te beneficiará después de la muerte».
‘Abdul-lah bin Busr —que Al-lah esté complacido con él— narró que un hombre dijo: «¡Oh, Mensajero de Al-lah!, los preceptos del islam se han vuelto demasiados para mí; dime algo a lo que pueda aferrarme». Respondió: «Mantén la lengua siempre ocupada con la mención de Al-lah».
Registrado por At-Tirmidhi, Ibn Mayah y AhmadUn hombre se quejó al Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— de que los actos de adoración voluntarios eran tantos para él que no podía realizarlos por su debilidad. Luego le pidió que le indicara una acción sencilla a la que aferrarse que conllevara una gran recompensa. Entonces, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le recomendó que tuviera la lengua siempre activa con la mención de Al-lah —alabado y exaltado sea— en todo momento y en toda situación, diciendo: «subhana-l-lah» («tasbih») y «alhamdulil-lah» («tahmid»), pidiendo perdón, suplicando, etc.