





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
All
Uqba ibn Amer Al Yuhani —que Al-láh esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-láh —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él— dijo: "El que recita el Corán abiertamente es como el que da caridad abiertamente, y el que recita el Corán en secreto es como el que da caridad en secreto".
Registrado por Abu-Dawud, At-Tirmidhi y An-Nasa'iEl Profeta —que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) señaló que quien recita el Corán abiertamente es como quien da caridad abiertamente, y quien recita el Corán en secreto es como quien da caridad en secreto.
'Ali —que Al-lah esté complacido con él— dijo: «Cuando escuchaba un hadiz del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— Al-lah hacía que me beneficiase de él como Él quería beneficiarme. Si un compañero me narraba un hadiz, le hacía jurar (que decía la verdad); y si juraba, lo creía. Y Abu Bakr —y él decía la verdad— me relató que había oído del Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: "No hay nadie que cometa un pecado y luego realice la ablución, rece y pida perdón a Al-lah a quien Al-lah no perdone". Después recitó esta aleya: {Aquellos que al cometer una inmoralidad o se perjudican a sí mismos (cometiendo acciones reprobables), recuerdan a Al-lah y Le piden perdón por sus pecados —¡¿y quién sino Al-lah perdona los pecados?!— y no reinciden en sus malas acciones a sabiendas} [Āl 'Imran, 135]».
Registrado por Abu Dawud, At-Tirmidhi, An-Nasa'i en Al-Kubra, Ibnu Mayah y AhmadEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— informa que todo siervo que cometa un pecado y luego perfeccione su ablución, rece dos «raka'at» con la intención de que Al-lah acepte su arrepentimiento y pida perdón a Al-lah por el pecado cometido obtendrá el perdón de Al-lah. Después, el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— recitó: {Aquellos que al cometer una inmoralidad o se perjudican a sí mismos (cometiendo acciones reprobables), recuerdan a Al-lah y Le piden perdón por sus pecados —¡¿y quién sino Al-lah perdona los pecados?!— y no reinciden en sus malas acciones a sabiendas} [Āl 'Imran, 135].
Abu Huraira —que Al-lah esté complacido con él— narró que el Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Parte de la excelencia del islam de una persona consiste en apartarse de lo que no le incumbe».
Registrado por At-Tirmidhi y otrosEl Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— aclaró que parte de la excelencia del buen islam de la persona y la perfección de su fe consiste en alejarse de las palabras y acciones que no le conciernen, ni le afectan, ni le importan, ni le benefician, tanto si están relacionadas con asuntos religiosos como mundanos. Esto se debe a que ocuparse de lo que no le atañe puede distraerlo de su obligación, o incluso llevarlo a cosas que debe evitar; pues el ser humano será responsable de sus obras el Día del Juicio.
Narró Abu Al-Fadl Abbas Ibn Abd Al-Mutalib -Al-lah esté complacido con él-: “Oh Mensajero de Al-lah, enseñame algo que puedo suplicar a Al-lah Exaltado sea”. Él me respondió: “supliquen a Al-lah la buena salud”. Pasaron unos días y volví a ver al Mensajero de Al-lah, y le dije: “Oh Mensajero de Al-lah, enseñame algo que puedoo suplicar a Al-lah Exaltado sea”. Él me respondió: “Oh, Abbas, Oh tío del Mensajero de Al-lah, supliquen a Al-lah la buena salud en esta vida de acá y en la de allá”.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por AhmadEste hadiz es de aquellos que unifican las palabras del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-. En sí se compone de una frase corta, pero de gran importancia, con un significado muy profundo que abarca las dos vidas, la mundana y la Otra Vida. Cuando Abbas dice: “enséñame algo”, se refiere a algo grandioso y cargado de un significado positivo con el que implorar a Al-lah. El Mensajero de Al-lah le respondió: “supliquen a Al-lah la buena salud”. Dicho así de un modo genérico significa que la buena salud es estar a salvo de todo mal en esta vida de acá y en la de allá.
Narró Ibn Abbás -Al-lah esté complacido con ambos- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: “Si uno de ustedes termina de comer, que no limpie su mano hasta lamer sus dedos o que alguien se los lame”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- ordenó a quien haya terminado de comer no limpiar ni lavar sus manos hasta haberse chupado los dedos, porque nadie sabe en qué parte de su comida está la bendición. Por ello, el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-, ordenó chuparse los dedos, porque quizás la bendición está en lo que queda en ellos.
Narró Abdullah Ibn Umar -Al-lah esté complacido con ambos- “Que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- encargó que le hicieran un anillo de oro. Lo solía llevar con la parte de la piedra o el escudo en el interior de la palma de la mano. La gente lo imitó y comenzó a hacer lo mismo. Un día desde lo alto del mimbar lo quitó de su mano y dijo: ‘Solía llevar este anillo dejando su escudo en la parte interna de la mano’ y lo tiró. Luego dijo: ‘¡Por Al-lah, que no vuelvo a llevarlo nunca más!’ La gente también se quitaron los anillos”. En otro relato: “se lo puso en la mano derecha”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- encargó que le hicieran un anillo de oro. Lo solía llevar con la parte de la piedra o el escudo en el interior de la palma de la mano derecha. Sus compañeros lo imitaron y comenzaron a hacer lo mismo. Un tiempo después, el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- subió al mimbar para que lo vean todos y dijo: “Solía llevar este anillo dejando su escudo en la parte interna de la mano” y lo tiró. Luego dijo: “¡Por Al-lah, que no vuelvo a llevarlo nunca más!” Esto ocurrió después de su prohibición. Sus compañeros también se quitaron los anillos siguiendo el ejemplo del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él-.
De Yundub Ibn Abdullah Al-Bayli, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Entre la gente que los precedieron había un hombre afectado por una herida dolorosa (en la mano). El hombre, molesto por el dolor, tomó un cuchillo y se cortó la mano. Como consecuencia, tuvo una hemorragia que le causó la muerte. Al-lah, Ensalzado y Majestuoso sea, dijo al respecto: ‘Si mi siervo decide acabar con su vida antes del plazo que le tengo impuesto, lo privaré del Paraíso’”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimEl Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le contó a sus compañeros que había entre la gente que les precedieron un hombre afectado por una herida dolorosa en la mano. El hombre, molesto por el dolor, perdió la fe en la clemencia y la cura de Al-lah, Ensalzado sea, y no soportó el dolor con el fin de obtener su recompensa, debido a la debilidad de su fe y la falta de certeza en su corazón. Así pues, tomó un cuchillo y se cortó la mano. Como consecuencia, tuvo una hemorragia que le causó la muerte. Al-lah, Ensalzado y Majestuoso sea, dijo al respecto: Si mi siervo pierde la fe en mi clemencia y mi cura, no tiene paciencia ni aguante ante el examen al que le someto, se apresura a cometer semejante delito sobre sí mismo y decide acabar con su vida antes del plazo que le tengo impuesto, lo privaré del Paraíso. A quien le esté vetado el Paraíso, el Infierno será su morada.
De Umar Ibn Al-Jattab, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él prohibió la vestimenta de seda excepto esto, y el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, levantó sus dos dedos índice y corazón”. En Muslim, que “el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prohibió la vestimenta de seda excepto la cantidad de dos dedos, tres o cuatro”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimQue el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le prohibió a los varones vestir seda a excepción de lo que se cita en el hadiz verídico: la cantidad de dos dedos, y, en el relato de Muslim, tres o cuatro dedos como máximo. Por lo tanto, no hay mal en que la cantidad de seda empleada en nuestra ropa sea hasta la equivalente a cuatro dedos.
De Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que Abu Bakr Asidiq, Al-lah esté complacido con él, dijo: “¡Mensajero de Al-lah! Enséñame unas palabras para que las diga cuando amanezca y cuando anochezca”. Le dijo: Di: ‘Al-lahumma fátiris samáwáti wal ard, Álimil gaibi wa-shaháda; Rabba kulli shaiin wa malíkahu. Ashhadu an la ilaha illa Anta. Aúdhu bika min sharri nafsí wa sharri ashaitáni wa shirkihi’ (¡Oh Al-lah, Creador de los cielos y de la Tierra; conocedor de lo invisible y de lo visible; Señor y Amo de todas las cosas; atestiguo que no hay más dios que Tú; me refugio en Ti del mal que hay en mi alma y del mal de Satán y su incitación a la idolatría y a asociar otros a Al-lah!). Le dijo: ¡Di esas palabras cuando amanezca, cuando anochezca y cuando quieras ir a dormir!”.
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadEn este hadiz encontramos una de las menciones (dikr) que se deben decir por la mañana y por la noche. Se lo enseñó el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a Abu Bakr Asidiq, Al-lah esté complacido con él, cuando este último le dijo: “¡Mensajero de Al-lah, enséñame! Así pues, el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le enseñó esta mención y súplica con la que puede implorar Al-lah, Ensalzado sea, cada mañana y cada noche. Le ordenó que dijera: “Al-lahumma fátiris samáwáti wal ard”: ¡oh Al-lah, Creador de los cielos y de la Tierra”, esto es, los ha creado de la nada y no hay nada que se le parezca. “Álimil gaibi wa-shaháda”: “conocedor de lo invisible y de lo visible”, puesto que Al-lah, Ensalzado sea, conoce el pasado, el presente y el futuro. “Rabba kulli shaiin wa malíkahu”: “Señor y Amo de todas las cosas”. “Ashhadu an la ilaha illa Anta”: “atestiguo que no hay más dios que Tú”, esto es, digo por mi lengua y reconozco en el interior de mi corazón que solo a Ti te adoramos, siendo todo lo demás inválido. “Aúdhu bika min sharri nafsí”: “me refugio en Ti del mal que hay en mi alma”, puesto que el alma tiende al pecado, como cuando Al-lah dice en su Libro: “Aún así, no pretendo exculparme a mí mismo: pues, ciertamente, el alma del hombre le incita sin duda al mal y sólo se salvan aquellos sobre los que su Sustentador derrama Su gracia” [Corán, 12:53]. Así pues, si Al-lah no te protege de los males de tu alma, ella te dañara y te incitará a hacer el mal, pero si Al-lah te protege de su maldad, te habrá colmado de Su gracia y bien. El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, concluyó con: “wa sharri ashaitáni wa shirkihi”: “Y me refugio en Ti del mal de Satán y su incitación a la idolatría y a asociar otros a Al-lah”. En otra versión, emplea una palabra homónima de “shirk” pero con otro significado: “sharak”, esto es, trampa o enredo, exactamente como el anzuelo que se emplea para pescar peces, la trampa que se emplea para cazar pájaros. Esto se debe a que Satán tiene trampas con las que caza los hijos de Adán, bien por medio de sus deseos, bien por medio de las ambigüedades, o por otros medios, para arrastrar al ser humano a la trampa del mal. Por lo tanto, esta mención es la que nuestro Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le ordenó decir a Abu Bakr Asidiq, Al-lah esté complacido con él, cuando amanezca, cuando anochezca y cuando quiera ir a dormir.