





























Hadeeth Cards
Da'wa cards that highlight great meanings from the noble prophetic hadiths in a simple style and attractive display that helps the Muslim to have a deeper understanding of his religion in an easy way
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De Abu Sa'id de Abu Hurairah,que Al-lah esté complacido de ambos, marfu'an: "Si tres salen de viaje que uno sea elegido como amir".
Registrado por Abu-DawudEl Mensajero de Al-lah, que la misericordia y la protección de Al-lah sean con él, ordenó a los que viajan que escojan un amir de entre ellos,el cual debe ser el mejor y el de mejor opinión, para hacerse responsable de las organización de los asuntos,puesto que si no se escoge a un amir reinará el desorden.
Narró Ubay Ibn Kaab -que Al-láh esté complacido con él- que el Mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- dijo: “No insulten a los vientos. Pero si percibís en ellos algo que os desagrada decid: “¡Oh Al-láh! Te rogamos el bien de estos vientos, el bien que hubiere en ellos y el bien con el que hayan sido enviados. Nos refugiamos en Ti del mal de estos vientos, el mal que hubiere en ellos y el mal con el que hayan sido enviados”.
Registrado por Al-TirmidhiEl profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- prohibió maldecir el viento; ya que es creado por Al-láh y sigue sus órdenes, entonces maldecirlo es igual que maldecir a Al-láh y rechazar Su Decreto, luego el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- orientó a la gente para dirigirse al Creador pidiendo el bien del viento y refugiándose de su mal; y esto es una forma de adoración hacia Al-láh -Enaltecido sea- y es la situación de los monoteístas.
Narró Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- dijo: “Que ninguno de ustedes diga: “¡Al-lah, si lo deseas perdóname! ¡Al-lah, si lo deseas ten misericordia de mi”. Sino que supliquen con determinación, porque nadie puede forzar la voluntad de Al-lah”. Acorde a la narración de Muslim: “Supliquen a Al-lah con determinación, porque nada es demasiado para Al-lah”.
Registrado por Al-Bujari y MuslimDado que todos los siervos son pobres ante Al-lah Todopoderoso y Excelso, y Al-lah es el más acaudalado y alabado, el hacedor de cuanto esté de su voluntad, el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, prohibió que, cuando se implore el perdón y la misericordia de Al-lah, se pusiera como condición en la voluntad de Al-lah. Ordenó ser sinceros y firmes en la súplica sin poner condición alguna, ya que el poner como condición la voluntad cuando se suplica a Al-lah da a entenderse que para Al-lah es un peso cubrir las necesidades de sus criaturas, o que necesita de una condición para hacerlas realidad. Esto no es lo correcto. También podría indicar el desánimo del siervo cuando suplica y que no necesita de su Señor, siendo que el siervo no puede prescindir de su Creador ni en un abrir y cerrar de ojos. Esto contradice, por otro lado, la pobreza del siervo ante su Señor, un hecho que constituye el verdadero espíritu de la adoración por medio de la súplica. Además, dar a elegir no es apropiado para Al-lah Todopoderoso y Excelso, puesto que nada le puede obligar y, por lo tanto, no se le puede hacer elegir. El Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, ordenó que se insista en la súplica y se implore a Al-lah el bien que se desee, por grande o pequeño que sea, ya que no hay nada que pueda resistirse ante Al-lah cuando quiere otorgarlo. Para Él no hay súplica que pueda exceder su capacidad. Es el Poseedor de la vida mundana y de la Otra Vida, y es el que dispone en ellas de forma absoluta, y Él tiene el poder para disponer cualquier cosa.
Narró Abdullah Ibn Abbas -Al-lah esté complacido con ambos-:“El Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cuando entreba a visitar a un enfermo, decía: ‘¡La ba’sa, tahurun in sha Al-lah!’ (No hay mal. Es purificación, si Al-lah quiere).”
Registrado por Al-BujariAbdullah Ibn Abbas -Al-lah esté complacido con ambos- dijo que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- entró a ver a un campesino enfermo. Y le dijo lo que solía decir cuando entraba a ver a algún enfermo: ‘¡La ba’sa, tahurun in cha Al-lah!’ (No hay mal. Es purificación, si Al-lah quiere), esto es, no sufrirás ni padecerás, que tu enfermedad sea una purificación de sus pecados, expiación de tus faltas, y un motivo para elevar tus grados en la Otra vida.
Se transmitió de Abu Huraira, Al-lah esté complacido con él, que dijo el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: “Sale perdiendo quien mi nombre es mencionado ante él y no pide bendiciones por mí.”
Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por AhmadEn este hadiz se explica un asunto importante,esto es,la obligatoriedad de pedir bendiciones por el Profeta -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- pues ha hecho suplicas contra aquél ante el cual se menciona su noble nombre y no pide bendiciones por él, "que su nariz se pegue a la tierra", como una metáfora de su menosprecio y degradación por haber dejado la solicitud de bendiciones por el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- teniendo la capacidad de hacerlo.
Narró Anas Ibn Malik, Al-lah este complacido con él: El Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, solía decir: ¡Oh Al-lah, me refugio en Ti del vitíligo, de la locura, de la lepra y de las malas enfermedades!
Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadEn este hadiz el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, se refugiaba en Al-lah de ciertas enfermedades, lo que constituye una prueba de su peligrosidad y de la gravedad de su efecto. El Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, Suplicó permanecer sano y salvo de las enfermedades desagradables en general y, en este sentido, esta súplica comprende tanto lo específico como lo general.Dijo el Mensajero se refugia en Al-lah al decir: “¡Oh Al-lah, me refugio en Ti del vitíligo”, que son manchas blancas que aparecen por toda la piel y que le acarrea a la persona que lo sufre un estigma social, lo que le lleva al aislamiento, el cual a su vez le puede llevar al rencor, Al-lah nos libre. “De la locura”, que es la pérdida de la razón, en la cual se fundamenta la responsabilidad y por medio de la cual el ser humano adora su Señor, y por ella asimila y reflexiona sobre la creación de Al-lah Todopoderoso. De estas palabras grandiosas de nuestro Mensajero se sobreentiende que en la pérdida de la razón está la pérdida de la humanidad. “Y de la lepra”, que es la enfermedad que erosiona las extremidades del cuerpo hasta el punto de amputarse, Al-lah nos asista. “Y de las malas enfermedades”, es decir, de las enfermedades desagradables, por medio de las cuales el ser humano puede sufrir el estigma social de la gente que lo rodea. Son enfermedades que afectan las facciones y el físico, como la parálisis, la ceguera, el cáncer o similar. Se trata también de enfermedades graves cuyo tratamiento requiere de una cantidad elevada de dinero y de una paciencia firme, que solo puede soportar aquél que Al-lah ha agraciado con su paciencia y ha blindado su corazón. Es aquí donde se aprecia la grandeza de esta religión, que protege y vela por el cuerpo del musulmán y por su fe.
Se transmitió de Alí, Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo a él y a Fátima, Al-lah esté complacido de él : “Si se disponen a acostarse en su lecho o meterse en la cama, digan “Al-lahu Akbar” (Al-lah es el más grande) treinta y tres veces, “Subhana Al-lah” (Gloria a Al-lah) treinta y tres veces, y “Al-hamdu lil-lah” (Alabado sea Al-lah) otras treinta y tres veces.” Y en otro relato: “Allahu akbar, treinta y cuatro veces.”
Registrado por Al-Bujari - Registrado por Al-Bujari y MuslimFátima se quejó ante el Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, por el agotamiento que le causa el molino manual de piedra, y le pidió a su padre un sirviente que le ayude en con ello. El Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz, le dijo: “¿Acaso no queréis que os indique lo que es mejor que ese sirviente? Y le indicó que debía repetir esta invocación (dikr): que si se disponen a ir a la cama y se introducen en su lecho, que digan: “Subhana Al-lah” treinta y tres veces, “Al-hamdu li Al-lah” (Alabado sea Al-lah) y “Al-lahu Akbar” (Al-lah es el más grande) treinta y cuatro veces. Y luego dijo el Mensajero de Al-lah: esto es más beneficioso para vosotros que el sirviente. Por esto: toda persona, cuando se disponga a acostarse, debe cumplir esta tradición y velar por ella, diciendo “Subhana Al-lah” (Gloria a Al-lah) treinta y tres veces, “Al-hamdu li Al-lah” (Alabado sea Al-lah) y “Al-lahu Akbar” (Al-lah es el más grande) treinta y cuatro veces, con esto completaría las cien veces. Esto ayuda al ser humano a realizar sus asuntos, y, si duerme, se habría quedado dormido invocando a Al-lah Majestuoso y Excelso.
'Adul-lah ibn Jubaib —que Al-lah esté complacido con él— narró: «Una noche de intensa lluvia y extrema oscuridad salimos a buscar al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— para que nos liderara en la oración». Relató: «Lo alcancé y me dijo: "Di", y no dije nada. Luego volvió a decir: "Di", y no dije nada. Dijo nuevamente: "Di". Le pregunté: "¿Qué digo?". Respondió: "Di {Qul hua Al-lahu ahad (Di: Él es Al-lah, el único)} y 'al mu'awidhatan' (suras 'al falaq' y 'an-nas') cuando oscurece y amanece tres veces y te bastará como protección para todo"».
Registrado por Abu-Dawud, At-Tirmidhi y An-Nasa'iEl gran sahabi 'Abdul-lah ibn Jubaib —que Al-lah esté complacido con él— informa que salieron durante una noche muy oscura en la que llovía con fuerza para buscar al Mensajero —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— y rezar con él, y lo encontraron. Entonces el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le dijo «di»; es decir, recita, pero no recitó nada. El Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— lo repitió hasta que 'Abdul-lah preguntó «¿Qué recito, ¡oh, Mensajero de Al-lah!?». Entonces el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— le dijo: «Recita la sura "al ijlas" {Qul hua Al-lahu ahad} y "al mu'awidhatan" {Qul a'udhu birabi-l-falaq} y {Qul a'udhu birabi-n-nas} por la tarde y la mañana tres veces y te protegerá y preservará de todo mal».
De Uzman Ibn Afan, que Al-láh esté complacido con él, que el Mensajero de Al-láh dijo: “Todo aquel siervo que diga tres veces cada día, al amanecer y al anochecer ‘En el nombre de Al-láh, por el que nadie en el Cielo ni en la Tierra puede infringir daño alguno. Él es el que todo lo oye y Él es el que todo lo sabe’ (Bismi Al-láh al-ladi la yadurru ma’a ismihi chai’ fi al-ardi wa la fi asamá wa Huwa As-Sami’ Al-‘Alim); nada podrá infringirle daño alguno”.
Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por AhmadCada siervo que dice por la mañana y por la tarde, es decir después del levantar del sol y después del crepúsculo, y en una narración de Ahmad: "Quien dice al inicio de su día y al inicio de su noche: (en el nombre de Al-láh) es decir: menciona el nombre de Al-láh glorificándoLe y pidiendo su bendición, (por el que nadie en el Cielo ni en la Tierra puede infringir daño alguno) es decir: con una creencia veraz y una intención pura (nada podrá infringirle daño alguno)” es decir no le causará daño nada ni nadie (en el Cielo ni en la Tierra), en otras palabras: cualquier tipo de mal; (Él es el que todo lo oye) de nuestros dichos (y Él es el que todo lo sabe) de nuestros estados. En efecto, en este hadiz hay una prueba de que estas palabras protegen a quien las diga de todo tipo de mal, este hadiz fue narrado desde Uzmán ibnu Affán -que Al-láh esté complacido con él- por su hijo Abán que es uno de los veraces de los seguidores (tabiín), quien fue paralizado. Un hombre al escucharle diciendo este hadiz le miraba sorprendido, fue cuando Abán le dijo: ¿Por qué me estás mirando de esta manera? Te juro por Al-láh que no he mentido al transmitir desde Uzmán y él tampoco mintió al transmitir desde el profeta -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- pero el día en el que sufrí esta enfermedad me enojé y olvidé decirlo", entonces lo que se nota de esto es lo siguiente: a) la rabia es una plaga que afecta la razón, b) cuando Al-láh con su Voluntad quiere prescribir algo para su siervo nada le puede impedir, c) la súplica puede cambiar el Decreto [divino], d) La fe auténtica y veraz de los primeros creyentes en Al-láh y en todo lo que informó el mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él-.